martes, 28 de febrero de 2017

52. Psicoterapias: modelos, objetivos y características.

ü  Cuestiones: ¿Qué es la psicoterapia? ¿Cuáles son los principales modelos psicoterapéuticos? 

·       La Psicoterapia no es un campo unificado debido a que existen diferentes escuelas o enfoques que contemplan la naturaleza de los problemas psicológicos y las estrategias terapéuticas a seguir según puntos de vista discrepantes.

·       Según la Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas, Psicoterapia es todo tratamiento de naturaleza psicológica que, a partir de manifestaciones psíquicas o físicas de sufrimiento humano, promueve el logro de cambios o modificaciones en el comportamiento, la adaptación al entorno, la salud física y psíquica, la integridad de la identidad psicológica y el bienestar bio-psico-social de las personas y grupos tales como la pareja o la familia.

·       La psicoterapia se desarrolla mediante una relación de trabajo entre un terapeuta y un cliente/paciente con el fin de restablecer el equilibrio psíquico en este último. El terapeuta, mediante diferentes técnicas y métodos ayuda a resolver problemas psicológicos: ensanchar los márgenes de conducta del cliente/paciente, a mejorar sus relaciones interpersonales y a tener una visión personal más realista. En muchas ocasiones, la psicoterapia se produce de manera simultánea a un tratamiento psicofarmacológico a través de medicamentos ansiolíticos, antidepresivos y antipsicóticos.

·       El proceso consta de tres pasos. Los dos primeros pasos son propios del psicodiagnóstico y el tercero formaría parte de la terapia en sí.
o   Discernir que el trastorno es psicológico y no médico, para lo cual debe ser descartada cualquier causa de tipo físico.
o   Establecer un diagnóstico apropiado.
o   Solucionar el problema.

·       Como se ha dicho, los tratamientos psicológicos han ido apareciendo vinculados a escuelas. Veremos los siguientes:
o   Psicoanálisis: Los psicoanalistas ayudan a las personas a reestructurar su personalidad cambiando la forma en que contemplan la vida y reaccionan ante ella, tratando de que tomen conciencia de esas fuerzas psicológicas enterradas en el inconsciente utilizando técnicas como la asociación libre, análisis e interpretación de los sueños o la transferencia.
o   Terapia de conducta o conductistas: Las técnicas de esta terapia son aplicaciones de los conceptos de la escuela conductista: Condicionamiento clásico; Condicionamiento operante; Modelamiento.
o   Psicoterapias cognitivas: Los puntos de partida de esta terapia son: la actividad cognitiva afecta a la conducta; la actividad cognitiva puede ser controlada y modificada; y el cambio conductual puede obtenerse mediante el cambio cognitivo.
o   Psicoterapias humanistas: Se basa en la convicción de que todos tenemos en nuestro interior amplios recursos para comprendernos, para cambiar nuestros conceptos sobre nosotros mismos, nuestras actitudes fundamentales y nuestra conducta, y que el papel del terapeuta es, en palabras de Carl Rogers, proporcionar el clima para que los individuos se sumerjan en sus propios recursos para "actualizarse", es decir, para alcanzar la complejidad y el desarrollo completo.

o   Psicoterapia Gestalt: El terapeuta es activo y directivo, trata de que las personas sean conscientes de sus sentimientos y de que despierten a la información sensorial que han estado ignorando, para ello, deben destruir los bloqueos, fachadas, juegos, pretensiones y defensas del paciente y propiciar la autoconciencia.


Fuente:
Ø  Libro de texto: Ramírez, J. (2008) Psicología. Barcelona: Almadraba. Unidad 11 – 11.14. La psicoterapia. Pág. 165; 11.15. Una terapia humanista. Pág. 166; Terapia psicoanalítica. Pág. 40; Terapias basadas en la teoría cognitiva. Pág. 133;
»   Alonso García, J.I. (2008). Psicología. Bachillerato. Madrid: McGraw-Hill. 15.3. Terapias psicológicas. Pág. 304-319.

51. Psicopatología: trastornos mentales más frecuentes.

ü  Cuestiones: ¿Qué estudia la Psicopatología? ¿Cuáles son los trastornos mentales más frecuentes? 

·       La Psicopatología es la rama de la psicología que estudia los aspectos desviados o anormales del funcionamiento mental y la conducta humanas. Los describe, clasifica, especifica sus causas, sus factores de riesgo y ofrece las pautas necesarias para su prevención o intervención.

·       La salud mental se define como un estado de bienestar emocional en el que la persona es capaz de funcionar de forma adecuada en la sociedad a la que pertenece y cuyas características y rendimiento personales son satisfactorios para ella.

·       Los trastornos psicológicos son las alteraciones del estado mental que, en la mayoría de los casos, se acompañan de malestar o afectan el desenvolvimiento normal del individuo en la sociedad.

·       Así, existen dos signos o indicadores que nos pueden avisar de la presencia de un trastorno psicológico:
o   La presencia de emociones dolorosas (sentimientos de ansiedad, depresión o irritación crónica).
o   La aparición de conflictos continuados en las relaciones sociales o familiares.

·       Una de las primeras clasificaciones de los trastornos psicológicos diferenciaba entre trastornos neuróticos y trastornos psicóticos.
o   Los trastornos neuróticos afectan la percepción del sujeto sobre sí mismo y el nivel de aceptación del Yo, el síntoma básico es la ansiedad. Sin embargo, no suponen una desconexión con la realidad ni un alejamiento importante de la vida social, pudiendo desenvolverse personal y laboralmente.
o   Los trastornos psicóticos, se caracterizan por la pérdida del contacto con la realidad, el psicótico no es consciente de su enfermedad. Pueden incluir alucinaciones, delirios y una grave alteración afectiva y relacional. Entre ellos se encuentran las depresiones, los trastornos bipolares, la esquizofrenia, etcétera.

·       Las clasificaciones eran bastante vagas e informales y no hubo un amplio acuerdo al respecto hasta que, en 1952, la American Psychiatric Association publicó el primer manual que describía y clasificaba los distintos tipos de trastornos psicológicos: el Manual Diagnóstico y Estadístico de las Enfermedades Mentales, conocido como DSM por sus siglas en inglés. Este manual se ha ido actualizando en función de los nuevos descubrimientos o necesidades.

·       Otra clasificación es la CIE (Clasificación Internacional de Enfermedades), que recoge las patologías conforme a la Organización Mundial de la Salud.

·       Los trastornos psicológicos pueden estar asociados a las necesidades biológicas y las adicciones (sexuales, alimentarios, drogodependencias), a las emociones (ansiedad y depresión), a elementos corporales (psicosomáticos, somatomorfos y disociativos), a la personalidad (esquizoide, paranoide, limítrofe, dependiente, narcisista, antisocial), al desarrollo evolutivo (autismo, retraso mental, déficit de atención e hiperactividad, del aprendizaje, asociados a la vejez), etc.

·       La salud mental está condicionada por múltiples factores, entre ellos los de carácter biológico (por ejemplo, factores genéticos o en función del sexo), individual (experiencias personales), familiar y social (el hecho de contar con apoyo social) o económico y medioambiental (la categoría social y las condiciones de vida). El peso de cada uno de estos factores será mayor o menor en función del trastorno psíquico de que se trate. Estos trastornos son tratados por la psiquiatría y la psicología clínica.


·       La Psicología Clínica estudia el diagnóstico y la terapia de los problemas emocionales y de conducta, de las enfermedades mentales, originados por causas diversas (drogodependencias, estrés, separación de pareja, etcétera). El objetivo de la psicoterapia es ayudar a la persona a enfrentarse a esos problemas.

Fuente:
Ø  Libro de texto: Ramírez, J. (2008) Psicología. Barcelona: Almadraba. Unidad 11. La Psicopatología. Pág. 154- 167;
»   Alonso García, J.I. (2008). Psicología. Bachillerato. Madrid: McGraw-Hill. Unidad 15 – Trastornos emocionales y de la conducta. Terapias psicológicas. Pág. 304-319.



lunes, 27 de febrero de 2017

50. Alteraciones y trastornos de conducta.

ü  Cuestiones: ¿Cuál es la diferencia entre conducta normal y anormal? ¿Cómo podemos diferenciar alteraciones y trastornos de conducta?

·       La conducta anormal suele definirse como opuesta a la considerada normal. Entre los criterios de salud mental o de normalidad psíquica que señalan un adecuado funcionamiento mental se suelen citar:
o   Sentido propio de la identidad y la cohesión interna, que va unido aun conocimiento de uno mismo, de las propias motivaciones, deseos y emociones.
o   Sentido de la autoestima, ajustado a la realidad. Significa sentirse satisfecho y en paz con uno mismo, con el desarrollo de su “Yo ideal” que sirve de referencia para la evolución en continuo perfeccionamiento personal.
o   Sentimiento de seguridad, de ser aceptado en el mundo social.
o   Capacidad para aceptar y dar afecto.
o   Responsabilidad hacia el grupo social y familiar en el que el sujeto se desenvuelve.
o   Capacidad-no problematizada- de lograr una satisfacción de las necesidades biológicas: hambre, sexualidad, sueño y descanso, etc.
o   Capacidad para ser productivo y sentirse creativo y feliz en lo cotidiano.
o   Desarrollo de un sistema axiológico, coherente y aceptado con responsabilidad.
o   Ausencia de tensión y de hipersensibilidad.
o   Presencia de un firme anclaje en la realidad, sin percepciones distorsionadas, de la misma ni expectativas no adecuadas a ella.
o   Resistencia al estrés y a la frustración. En función de la existencia de mecanismos de defensa del Yo y su capacidad de enfrentarse eficazmente con los conflictos.

·       Podríamos decir que hablamos de alteraciones comportamentales  para referirnos a cualquier tipo de perturbación o conducta fuera de lo considerado normal.

·       Los síntomas conductuales ocurren dentro de un continuo que va de lo menos a lo más severo, y muchas formas de anormalidad son versiones exageradas de sentimientos y conductas normales. La línea divisoria entre las conductas normales y anormales nunca está enteramente claro, pero el campo de la Psicología Anormal ha desarrollado criterios que nos ayudan a hacer esta distinción.

·       De acuerdo con Rosenhan y Seligman (1989), existen siete criterios que pueden utilizarse para etiquetar el comportamiento como “anormal”:
o   Malestar o deterioro. Un individuo experimenta malestar personal o deterioro en su funcionamiento, lo que produce un riesgo de menoscabo físico o psicológico, o pérdida de la libertad para actuar.
o   Irracionalidad. Un individuo actúa o habla de manera irracional o incomprensible para otros. Un hombre que responde a voces que no existen en la realidad objetiva, se comporta de manera irracional.
o   Conducta impredecible. Un individuo que actúa de forma impredecible o errática de una situación a otra, como si experimentara una pérdida del control. Un niño que golpea su puño contra una ventana sin ninguna razón aparente, manifiesta una conducta impredecible.
o   Poca convencionalidad y rareza desde el punto de vista estadístico. Un individuo se comporta en formas estadísticamente raras y que violan las normas sociales o lo que es aceptable o deseable.
o   Incomodidad del observador. Un individuo provoca incomodidad en los demás al hacerlos sentir amenazados o molestos de alguna forma. Una mujer que camina a la mitad de la calle, hablando en voz alta consigo misma, crea incomodidad en otros peatones que tratan de evitarla.
o   Violación de normas morales e ideales. Un individuo viola las expectativas de la forma en que nos debemos comportar, en relación con las normas sociales.
o   Para poder etiquetar una conducta como “anormal”, más de un indicador debe estar presente y ser válido. Cuanto más extremos y preponderantes sean los indicadores, habrá mayor confianza en el señalamiento de una condición como anormal. Ninguno de estos criterios es condición necesaria, compartida por todos los casos de anormalidad. También es verdad que ningún criterio por sí solo es condición suficiente para distinguir todos los casos de conducta anormal de aquellas variantes normales del comportamiento.


Fuente:
Ø  Libro de texto: Ramírez, J. (2008) Psicología. Barcelona: Almadraba. Unidad 11. La Psicopatología. Pág. 154- 167;
»   Alonso García, J.I. (2008). Psicología. Bachillerato. Madrid: McGraw-Hill. Unidad 15 – Trastornos emocionales y de la conducta. Terapias psicológicas. Pág. 304-319.
  

domingo, 26 de febrero de 2017

49. Las drogas y las alteraciones de la personalidad.

ü  Cuestiones: ¿Cómo afectan las drogas a la personalidad?

·       Las drogas psicoactivas actúan sobre el sistema nervioso central y son una de las causas de los estados alterados de conciencia y pueden producir por tanto alteraciones del pensamiento, pérdida de la noción del tiempo, pérdida del control, cambios en la expresión de las emociones, alteraciones perceptivas, sugestionabilidad…

·       Los efectos de las drogas dependen de su pureza (composición real) y potencial adictivo, las características fisiológicas y la personalidad del consumidor, las experiencias previas y expectativas sobre la droga, la vía de administración, la frecuencia de uso y el ambiente en que se toma.

·       Las sustancias químicas neurótropas producen síntomas psíquicos; en dosis elevadas, provocan estados semejantes a la psicosis. Entre estas drogas cabe señalar, entre otras, el alcohol y el tabaco, el hachís, las drogas de diseño y el ácido lisérgico. Todas ellas ocasionan dependencias, que puede ser física o psicológica. Por otro lado, la tolerancia del drogadicto, suele ser cada vez mayor, por lo que necesita mayor cantidad de droga para alcanzar el efecto deseado. Las psicosis de tipo tóxico, tienden a ir en aumento.


·       Según sus efectos en el sistema nervioso central (SNC), hablamos de sustancias depresoras del SNC (alcohol, sedantes, ansiolíticos, opiáceos…), sustancias estimulantes (anfetaminas, cocaína, heroína…) y sustancias visionarias (MDMA o éxtasis, marihuana y hachís, psicodélicas como el LSD o ácido lisérgico y mescalina).


Fuente:
Ø  Libro de texto: Ramírez, J. (2008) Psicología. Barcelona: Almadraba. Unidad 11 – Punto 11.3. Psicosis tóxicas: toxicomanías  Pág. 163- 164;
»   Alonso García, J.I. (2008). Psicología. Bachillerato. Madrid: McGraw-Hill. 5.4. Las drogas psicoactivas. Pág. 103-104.

viernes, 24 de febrero de 2017

48. Procesos conscientes y fenómenos inconscientes.

ü  Cuestiones: ¿Cuáles son los principales procesos psicológicos conscientes e inconscientes? 

·       La conciencia es una característica central de la mente humana, ya que sin ella otros procesos cognitivos como la percepción, el aprendizaje, el pensamiento o la emoción serían imposibles.
·       La conciencia es una experiencia subjetiva del conocimiento de uno mismo y de la realidad, formada por experiencias del mundo exterior (imágenes, sonidos, colores…), experiencias del mundo interior (fantasías, recuerdos y sueños) y experiencias mentales y emotivas (asombro, dolor, felicidad, odio y temor).
·       Los psicólogos Delay y Pichot describieron siete estados de concienciaque se pueden medir mediante electroencefalograma: 1. Vigilancia excesiva; 2. Vigilancia atenta; 3. Estado relajado; 4. Ensoñación; 5. Sueño ligero; 6. Sueño profundo; y 7. Estado de coma.

·       En su primer modelo sobre la estructura de la personalidad (modelo topográfico), Sigmund Freud distingue tres áreas diferentes en la mente humana:
o   Consciente: Aquella región psíquica en la que las percepciones que provienen del mundo exterior, del propio cuerpo y de la mente, se hacen presentes (consciente), es decir, pueden comunicarse por medio del lenguaje y la conducta. Se rige por el principio de realidad.
o   Preconsciente: Aquellos sucesos, procesos y contenidos mentales que son capaces de alcanzar o llegar a la conciencia a través de la memoria, si se realiza un esfuerzo para concentrar la atención.
o   Inconsciente: Se rige por el principio del placer. Es la suma total de todos los impulsos, deseos y sucesos que quedan fuera de la consciencia y que son incapaces de llegar a ella a causa de una contra-fuerza que es la censura o represión. Lo inconsciente pugna por emerger a la conciencia, pero la censura evita su actualización. Según Freud, estos contenidos son amenazantes para la integridad psíquica del sujeto, puesto que provocan en él angustia o sentimientos de culpa. Sin embargo, cuando la conciencia disminuye su vigilancia, (sueños, fantasías, libre asociación de recuerdos… ), el inconsciente aflora, aunque distorsionado, bajo la forma de imágenes oníricas, actos fallidos o imaginaciones fantasiosas.


·       La Psicología estudia también los estados alterados de conciencia tales como las alucinaciones, meditación, experiencias psicodélicas, efectos de sustancias (en especial drogas)… En estos estados alterados se pueden producir alteraciones del pensamiento, pérdida de la noción del tiempo, pérdida del control, cambios en la expresión de las emociones, alteraciones perceptivas, sugestionabilidad…

Fuente:
Ø  Libro de texto: Ramírez, J. (2008) Psicología. Barcelona: Almadraba. Unidad 3 – Punto 3.2. Inconsciente, consciente y preconsciente.  Pág. 34 - 35;
»   Alonso García, J.I. (2008). Psicología. Bachillerato. Madrid: McGraw-Hill. Unidad 5 – Estado de conciencia y drogas. Pág. 94-104.


miércoles, 22 de febrero de 2017

47. Clasificación y características de test y cuestionarios de personalidad.

ü  Cuestiones: ¿Cuáles son los principales métodos para evaluar la personalidad?

Tanto los teóricos de la personalidad como los psicólogos clínicos encargados de ayudar a resolver los trastornos personales han necesitado procedimientos para conocer y valorar las características de la personalidad, sea para la elaboración de la teoría, sea para prestar ayuda terapéutica.

Se trata de describir y medir la conducta típica de una persona, sus características individuales, la forma en que suele comportarse en la mayoría de las situaciones.
Las diferentes teorías psicológicas han utilizado diferentes procedimientos para conocer la personalidad, entre ellos:

·       1) La entrevista personal.
o   Es la técnica de evaluación de la personalidad mayoritariamente empleada por quienes atienden a personas con problemas psicológicos.
o   Una entrevista es una conversación con un propósito: obtener información de la persona entrevistada. A través de la entrevista las personas ofrecen información con respecto a distintos aspectos de su personalidad: pensamientos, sentimientos o conflictos. El entrevistador va guiando el diálogo de modo que le permita conocer los rasgos más significativos de la personalidad y el comportamiento del entrevistado.

·       2) La observación directa de la conducta.
o   Esta técnica sirve para recoger información y registrar de forma sistemática y estructurada la existencia, frecuencia o duración de determinadas conductas.
o   Los teóricos conductuales y sociales del aprendizaje prefieren la técnica de la observación directa del individuo a lo largo del tiempo para determinar la influencia que el ambiente tiene en su comportamiento. Este método de evaluación de la personalidad no se basa en informes personales y da una buena idea de la variedad de conductas del sujeto, pero es costoso, lento y se presta a interpretaciones erróneas.

·       3) Las pruebas objetivas.
o   Para no depender de las habilidades de un entrevistador o de las habilidades interpretativas de un observador en la evaluación de la personalidad, los psicólogos diseñaron las pruebas objetivas o inventarios de personalidad.
o   Suelen presentar la estructura de un cuestionario, y consisten en una serie de preguntas destinadas a medir el grado en que un individuo posee un rasgo de personalidad, una gama de sentimientos o una forma de conducta.
o   Se aplican y califican de acuerdo con un procedimiento estándar. Por lo general, se elaboran de forma que la persona simplemente elija un sí o no como respuesta o seleccione una respuesta entre varias opciones.
o   Son las técnicas más utilizadas por los teóricos del enfoque de rasgos ya que no son costosas y son fáciles de calificar, pero se basan en el informe personal de los sujetos sobre su conducta.
o   Tratan de perfilar los patrones de conducta de una persona, no de revelar la dinámica de su personalidad oculta.
o   Se llaman pruebas objetivas porque son calificadas por igual por cualquier examinador experimentado y la interpretación viene dada a partir de la cuantificación de las respuestas. Tres de los cuestionarios de personalidad más conocidos son: MPI (Inventario Multifásico de la Personalidad de Minnesota); 16 PF (Cuestionario de 16 factores de la personalidad de Cattell); y BFQ (Big Five Questionnaire).

·       4) Las pruebas proyectivas.
·
o   Son las pruebas más utilizadas para evaluar el inconsciente, es decir para conocer los instintos y sentimientos ocultos para el sujeto y que pueden ser causa de conflictos. Se basan en la idea de que las personas proyectan continuamente sus percepciones, emociones y pensamientos en el medio exterior sin ser conscientes de ello.
o   Para su aplicación, se muestra al sujeto un estímulo ambiguo, un material esencialmente sin significado o alguna imagen vaga y se le pide que explique lo que significa el material para ella, que describa o relate una historia relacionada con dicho estímulo. Al no tener el estímulo un significado evidente, el sentido que le da el sujeto, reflejará los intereses y conflictos ocultos del mismo, es decir al tratarse de material poco estructurado, los sujetos proyectarán sobre el estímulo sus pensamientos y emociones.
o   Las pruebas proyectivas más conocidas son el Rorschach, el Test de Apercepción Temática (T.A.T. de Murray)
§  Hermann Rorschach, psiquiatra suizo, fue la primera persona en hacer un intento sistemático de utilizar manchas para revelar las sensaciones e ideas inconscientes. Se trata de 10 láminas con manchas de tinta, cinco de las cuales están en blanco y negro y cinco contienen color. Al sujeto se le pide que diga qué es exactamente lo que ve en cada una de las láminas (figura a la derecha). Posteriormente el evaluador le pide a los sujetos que revisen las manchas y que diga que fue lo que le llevó a sus impresiones ¿Qué región de la mancha? ¿Qué color? ¿Qué sombras? 
§   El TAT de Murray, está constituido por 20 láminas que presentan a una o más figuras humanas en situaciones ambiguas. A la persona se le muestran las tarjetas una por una y se le pide que escriba una historia completa acerca de cada imagen describiendo la situación actual e indicando qué es lo que sucedió previamente y lo que va a ocurrir después. Mediante el análisis de los relatos es posible conocer cuáles son las motivaciones, sentimientos y conflictos (como necesidad de afecto, fracaso reiterado, dominación de los padres, etc.) de la persona que realiza la prueba.


Fuente:
Ø  Libro de texto: Ramírez, J. (2008) Psicología. Barcelona: Almadraba. Unidad 10 – Punto 10.10. Medida de la personalidad.  Pág. 147- 149;
»   Alonso García, J.I. (2008). Psicología. Bachillerato. Madrid: McGraw-Hill. 14.3. La evaluación de la personalidad. Pág. 295-296.

lunes, 20 de febrero de 2017

46. Teorías explicativas de la personalidad.

ü  Cuestiones: ¿Cuáles son las principales teorías que explican la personalidad humana? 

Las teorías psicológicas sobre la personalidad tratan de explicar cuál es su génesis, cómo se desarrolla y, finalmente, qué mecanismos pueden utilizarse en la modificación de algunos de sus rasgos. Realizaremos una breve exposición de algunas de las teorías más importantes.

·       Teorías psicodinámicas (Sigmund Freud). Conceden gran importancia al inconsciente y se centran en el funcionamiento de la personalidad, en especial, de los conflictos internos.
o   Para explicar la personalidad, Freud, fundador del psicoanálisis, se centra en la influencia de las experiencias infantiles tempranas, en los motivos y conflictos inconscientes y en los métodos con que la gente enfrenta sus impulsos sexuales y agresivos.
o   De acuerdo con Freud (1920), nuestros pensamientos, reacciones y decisiones están determinados por dos tipos pulsiones inconscientes: eros (pulsiones de vida) y thanatos (pulsiones de muerte).
o   Estas pulsiones se rigen por dos principios: el principio de placer (energía psíquica inconsciente que trata de satisfacer los impulsos instintivos de supervivencia, reproducción y agresión y persiguiendo siempre su satisfacción inmediata) y el principio de realidad (por medio del razonamiento inteligente, el Yo, que trata de adaptarse al ambiente, regula los deseos en función de la cultura y renuncia al placer inmediato a favor de un placer futuro. No debe entenderse como opuesto al placer, sino como un ajuste de éste a las condiciones externas).
o   Según el modelo estructural de la personalidad de Freud, la personalidad consta de tres estructuras:
§  El ello, (id), la única estructura presente al momento de nacer. Se trata de una energía psíquica inconsciente que influye en la dinámica de la personalidad tratando de satisfacer los impulsos instintivos de supervivencia, reproducción y agresión persiguiendo siempre su satisfacción inmediata.
§  El yo, (ego), nexo del ello con el mundo real, controla las actividades conscientes del pensamiento y del razonamiento y funciona conforme al principio de realidad.
§  El superyó (superego) aparece en la primera infancia y es el guardián moral o la conciencia y ayuda al individuo a funcionar en la sociedad. Compara además las acciones con el ego ideal de la perfección. Representa los valores que los padres y educadores van comunicando al niño/a como ideales.

·       Teorías conductistas. La personalidad se expresa por la conducta y la conducta depende del ambiente. Para los autores conductistas la personalidad es producto de la historia, exclusiva, de reforzamiento de cada individuo, está formada por un conjunto de hábitos que se muestran más o menos estables y permanentes y que provocan respuestas similares ante una agrupación de estímulos determinados.

·       Teorías del aprendizaje cognitivo-social (Bandura). Las personas organizan internamente sus expectativas y valores para guiar su conducta.
o   Según Bandura, las personas se organizan ellas mismas, son proactivas, reflexivas y autorreguladoras, no simples organismos reactivos moldeados y dominados por los sucesos externos. También destaca la importante función de la planificación hacia adelante, puntualizando que nos fijamos metas, prevemos las consecuencias probables de las acciones futuras, seleccionamos y creamos cursos de acción que produzcan los resultados deseados y eviten los negativos.

·       Teorías de los rasgos. Tratan de identificar qué rasgos forman la personalidad y cómo se relacionan con el comportamiento real.
o   Los rasgos son características definitorias del individuo que son relativamente estables y generales, es decir, un rasgo es una disposición a comportarse de manera estable en diversas circunstancias. Hay personas mentirosas, habladoras, valientes, etcétera.
o   El grado en que un rasgo está presente en cada persona se sitúa en un continuo que va desde la afirmación plena en un extremo hasta su término opuesto en el otro.
o   Durante el siglo pasado se realizaron varios intentos de reducir los rasgos individuales de la personalidad a un número limitado de categorías o tipos. Gordon Allport señaló que podrían utilizarse miles de palabras para describirlos. Raymond Cattell identificó 16 rasgos básicos aplicando el método estadístico del análisis factorial.
Autores como Goldberg o McRae hablan de 5 grandes rasgos de la personalidad:
§  Extraversión: va de lo sociable, divertido y afectivo en un extremo a lo retraído, silencioso y cauteloso en el otro.
§  Afabilidad: va de la bondad, confianza y cooperación en un extremo a lo irritable, suspicaz, testarudo en el otro.
§  Responsabilidad: va de la buena organización, autodisciplina y responsabilidad en un extremo a lo desorganizado, negligente y falto de escrúpulos en el otro.
§  Estabilidad emocional: va de la serenidad y tranquilidad en un extremo al nerviosismo y ansiedad, excitación e hipocondría en el otro.
§  Apertura a la experiencia: va de lo imaginativo, sensible e intelectual en un extremo a lo prosaico, insensible y simple en el otro.
·       Teorías humanistas (Carl Rogers). Ponen énfasis en la experiencia subjetiva privada y en el crecimiento personal.
·
o   Para Rogers, el ser humano desarrolla su personalidad al servicio de metas positivas: todo organismo nace con ciertas capacidades, aptitudes o potencialidades innatas, que tiende a desarrollar a lo largo de la vida convirtiéndose en lo mejor que puede llegar a ser. 
Además de tratar de cumplir el potencial biológico innato, los seres humanos tratamos de hacer realidad nuestro autoconcepto, nuestro sentido consciente de quiénes somos y qué deseamos hacer con nuestra vida, a lo que Rogers dio el nombre de tendencia a la autorrealización. La personalidad se constituye como resultado del propio proceso de autorrealización: si un sujeto la alcanza, su personalidad será madura y equilibrada; en caso contrario, nos hallaremos ante personalidades insatisfechas y, por tanto, desequilibradas.

Fuente:
Ø  Libro de texto: Ramírez, J. (2008) Psicología. Barcelona: Almadraba. Unidad 10 – La personalidad.  Pág. 138-149;
»   Alonso García, J.I. (2008). Psicología. Bachillerato. Madrid: McGraw-Hill. Unidad 14 – La personalidad. Pág. 284-296.