martes, 27 de septiembre de 2016

14. Influencia de la genética en el comportamiento humano. La raíz genética del comportamiento humano.

Cuestión: ¿Cómo influye la genética en cómo nos comportamos? 


1) Aunque la mayoría de las conductas humanas son aprendidas, no podemos negar la influencia de la herencia genética.

2) Las pautas fijas de acción son comportamientos innatos (no necesita de experiencia previa), muy estereotipados, rígidos y repetitivos; son tan específicas de una especie como cualquier característica anatómica.
Entre estas pautas o preceptos del reino animal se encuentra la conducta alimentaria, conductas parentales con la infancia, territorialidad, apareamiento, manera de morir, …
El genoma de cada especie define algunas de sus capacidades específicas: los delfines pueden hacer acrobacias, las abejas producir miel y los seres humanos podemos razonar.

3) En 1935, el zoólogo austriaco Konrad Lorenz, fundador de la Etología, desarrolló su teoría de la impronta. 
Analizó el comportamiento de ánades, que, al nacer, siguen en fila a la madre.
Concluyó que la impronta no era algo aprendido, sino innato en esta especie, y que las crías siguen a cualquiera que se ponga en movimiento delante de ellas.

4) En los seres humanos hay una serie de pautas fijas de acción o conductas heredadas, denominadas reflejos arcaicos, primarios o primitivos, que resultan muy útiles tanto para alimentarse como para defenderse del medio ambiente. 
La mayoría de los reflejos primitivos desaparecen hacia el tercer mes de vida, como el reflejo de succión, pero otros continúan hasta la vida adulta como el de midriasis y miosis (apertura y cierre de las pupilas ante estímulos luminosos).

5) En 1859, el naturalista británico Charles Darwin formuló su teoría de la evolución de las especies, afirmando que ésta se debe a la acción combinada de la selección natural y de las mutaciones o transformaciones genéticas
En 1865, el monje agustino checo Gregor Mendel, cultivando varias generaciones de guisantes, explicó la base de la herencia de los caracteres dominantes y recesivos.
Hacia 1875, Francis Galton intentó demostrar que ciertos rasgos de conducta se transmiten en familias. Sus estudios se utilizaron para justificar políticas racistas como la eugenesia, que suponía la eliminación o esterilización de los genéticamente imperfectos.
En 1950, Watson y Crick demostraron la estructura de doble hélice del ADN.
En 1996, el escocés Ian Wilmut y su equipo clonaron en Edimburgo a la oveja Dolly.
En 2003, el Proyecto Genoma Humano publicó la cartografía de los más de 20.000 genes que contienen nuestro genotipo, con las instrucciones que se expresarán en los diferentes  fenotipos de la especie humana.

6) Todas las pautas de comportamiento humano dependen no sólo de la herencia genética o del desarrollo fisiológico, sino también del aprendizaje, proceso por el cual la respuesta del individuo se ve modificada por la experiencia.

7) La Genética está avanzando significativamente en el conocimiento de las bases moleculares de muchas enfermedades y alteraciones metabólicas, pero no tanto en el conocimiento de los factores genéticos que expliquen las diferencias individuales de comportamientos, personalidad, capacidades cognitivas y psicopatologías.
No existe oposición entre herencia y ambiente.
La genética es el sustrato que hace posible el desarrollo y aprendizaje. Las influencias genéticas son precisamente eso: influencias, tendencias, propensiones, ...
Erróneamente se tiende a simplificar indicando que los genes influyen directamente en la conducta. Pero nuestros genes no codifican conductas: nuestro material genético suministra indicaciones químicas de autodiferenciación celular y orgánica para crear las estructuras orgánicas (células nerviosas) que a su vez sirven de base a los distintos modos de comportamiento.
Los genes no determinan la conducta. De lo que estamos hablando es de una conexión probabilística entre factores genéticos y diferencias de comportamiento entre individuos.

8) La influencia de la genética humana en la conducta se explica con dos fenómenos: poligenia y pleiotropía.
PLEIOTROPÍA: Fenómeno por el cual un solo gen es responsable de efectos fenotípicos o caracteres.
POLIGENIA: Fenómeno de actuación por combinación de muchos genes sobre un mismo carácter del fenotipo, del que cada uno de esos genes sólo determina un pequeñísimo efecto.
La pleiotropía o actuación de un solo gen explica en humanos trastornos como la fenilcetonuria o el albinismo. Sin embargo, cualquier conducta humana, por sencilla que sea, parece tener una base poligénica y una gran influencia del ambiente.
El cerebro humano contiene de media 86.000 millones de neuronas, cada una capaz de establecer entre 1.000 y 10.000 conexiones (sinapsis) para intercambiar señales con las demás. En cada sinapsis hay un millón de moléculas neurotransmisoras que podrían afectar a la neurona. Esta complejidad hace muy improbable el hecho de que las diferencias entre individuos en su actividad neuronal estén significativamente determinadas por la acción de un único gen individual o por la de unos pocos.
"La Genética de la conducta proporciona la mejor evidencia disponible sobre la importancia del ambiente a la hora de explicar las diferencias individuales" (Robert Plomin, 1990)


Epígrafe elaborado por Alberto del Mazo, 2016



Fuente para la elaboración del epígrafe:
Libro de texto: Ramírez, J. (2008) Psicología. Barcelona: Almadraba. Unidad 5 – Punto 2. De las leyes de Mendel al genoma humano.  Pág. 62-63; Punto 3. Partes innatas de la conducta.  Pág. 64
»   Alonso García, J.I. (2008). Psicología. Madrid: McGraw-Hill. Punto 3.2. Genética y conducta, pág. 51-52.
»   Moreno Muñoz, M. (1995). La determinación genética del comportamiento humano. Gazeta de Antropología, 11, 6.

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