Existe mucha información en internet sobre estudios y profesiones. En principio, como orientadores escolares, podríamos limitarnos a indicar a nuestros estudiantes y a sus familias que se orienten haciendo búsquedas de Google… De hecho, aunque parezca mentira, este es un argumento habitual para prescindir de nuestra tarea como orientadores: todo lo que necesita saber un alumno para orientarse vocacionalmente está aparentemente en internet. ¿Servimos los orientadores escolares para algo entonces? Por supuesto, nuestro planteamiento es responder afirmativamente a esta pregunta y ofrecer argumentos en un mundo digitalizado.
Fuente de la imagen: Infotecarios
Ya en los años 70 del siglo XX, comenzó a hablarse de la sobrecarga informativa, también conocida como infoxicación, para hacer referencia a la dificultad que una persona puede tener para comprender un problema y tomar decisiones debido al exceso de información. Sí, hay mucha información académica y profesional en internet, pero, ¿cómo seleccionarla, filtrarla y organizarla para que cobre sentido?
Los orientadores escolares no somos simples informadores. Para orientar, la información sobre estudios y profesiones que facilitemos a nuestros estudiantes y a sus familias debe estar filtrada, seleccionada, actualizada. Hoy más que nunca, es importante que el orientador escolar aporte su criterio profesional para realizar esta función de gestión crítica de contenidos relacionados con la toma de decisiones, conocida como curación de contenidos.
Desde las Pedagogías Emergentes, que explican el aprendizaje en contextos digitales y virtuales, se ha utilizado desde hace unos años el término de curación de contenidos (content curation en inglés) para referirse a la acción, continuada en el tiempo, de encontrar, agrupar, organizar y compartir los contenidos mejores y más relevantes sobre un tema específico en internet. En castellano, una de las principales defensoras de la curación de contenidos ha sido la psicóloga social Dolors Reig, quien define a estas personas como "intermediarios críticos del conocimiento" (D. Reig, 2010).
En este contexto, los orientadores escolares somos más relevantes que nunca como intermediarios de contenidos sobre estudios y profesiones. Las fases de este proceso incluyen los siguientes pasos:
- 1º) Descubrir y seleccionar las fuentes de información relevantes y rigurosas.
- 2º) Filtrar los contenidos de estas fuentes de información, leyendo y guardando aquellos que más nos interesen.
- 3º) Difundir y compartir la información encontrada, comentándola, organizándola y etiquetándola para aportar así un valor añadido.
Además de apoyarse en nuestra competencia y criterio profesional para organizar y presentar contenidos, la curación de contenidos sobre estudios y profesiones sólo será efectiva si se adapta al punto de partida, a los intereses y nivel de desarrollo de nuestros estudiantes. Por tanto, un orientador escolar hace un buen trabajo si, además de conocer información actualizada sobre estudios y profesiones, también conoce suficientemente a sus estudiantes para saber qué información necesitan conocer y cómo presentarla para que pueda ser significativa, comprensible y relevante para su proceso de toma de decisiones vocacionales.
Detrás del anglicismo "content curation" traducido habitualmente como "curación de contenidos", hay una tarea de búsqueda, selección, lectura atenta, etiquetado, organización y "devolución" que podríamos llamar mejor gestión crítica de contenidos. Los orientadores y orientadoras necesitamos estar al día y manejamos mucha información.
¿Por qué es relevante para los profesionales de la orientación educativa ser buenos "curadores de contenidos? Puedes obtener ideas del artículo de Jesús Hernández (7-12-2015):
“Los docentes debemos ser los primeros curadores de contenidos; para ofrecer buenos recursos a nuestros alumnos; para enseñarles el proceso de discernir, contrastar, elegir, desestimar, validar, añadir valor, citar, compartir; para obtener nuevas ideas e inspirarnos en otras; para enriquecernos profesional y personalmente; para establecer redes de colaboración.
Debemos curar contenidos porque es necesario filtrar ante la avalancha de información, porque debemos enriquecer esos contenidos aportando nuestra parte y compartirlos con otros compañeros y alumnos.
No te desanimes porque al principio sólo agregues contenido y algún agorero receloso o mal influenciado te acuse de simplemente crear listas o compartir recursos sin más. Recuerda que tienes el ingrediente más importante de toda curación, que es la curiosidad, la necesidad de aprender y la generosidad de compartir tus hallazgos. Lo demás vendrá por añadidura. También debes saber, que muchas personas te agradecerán el que simplemente compartas un contenido o una herramienta de calidad que te hayas encontrado.
Es vital, para un docente actual, el saberse mover por los procelosos mares del exceso de información. Hoy conversaba con una compañera que me mostraba sus prejuicios con Twitter y cada una de las razones que me daba, las invertía para entender la necesidad de enseñar a moverse a los alumnos por esas turbulentas aguas con criterio y sentido crítico. Es más necesario que nunca. Imprescindible diría yo. Y claro, para enseñar a navegar y surfear, debes saber algo al respecto.
La figura del orientador actual no se puede entender sin la curación de contenidos. Debe ser un facilitador de información de calidad para su claustro. Convertirse en un dinamizador de propuestas curadas y enriquecidas con acento propio. Entre col y col, debe colar una lechuga que permita la reflexión y el debate. Ya sé que no resulta fácil entre las hordas de papeles y burrocracia con las que los tupen y con lo selecto de algunos claustros. De todo hay. También docentes indocentes y algún que otro orientador sin GPS. Pero con eso debemos contar.
Volviendo al Twitter y otras aguas procelosas, un alumno actual, ciudadano del “dentro de un rato”, no puede sobrevivir sin capacidad para separar la paja del trigo, sin saber dónde, cómo, qué y con qué buscar, encontrar, elaborar, resolver, mejorar y crear para finalmente, cooperar y compartir lo realizado. El gusto por encontrar, resolver, arreglar, comprender, curiosear… en compañía, es innato en el ser humano y en el curador de contenidos. Debemos animarlo, ilusionarlo, motivarlo, potenciarlo… y no destruirlo, desanimarlo, robotizarlo… En conclusión, todos y todas a CUR(R)AR (eso sí, sin perder la ilusión y la curiosidad natural).” Jesús Hernández, Colectivo Orienta, 7-12-2015
Hay una sobreabundancia de contenidos porque, entre otras razones, en la web social todos podemos ser creadores. Por ello es necesario saber utilizar herramientas digitales de filtrado y organización de la información sobre estudios y profesiones. No, no basta con lanzar a nuestros estudiantes a buscar en Google, como ya indicábamos en el apartado anterior.
Autor: Dilbert. Fuente: Mailclick
Curar contenidos significa filtrarlos, darles un valor añadido (con comentarios, opiniones, ejemplos prácticos, ...) y compartirlos con tu red. Veamos algunos artefactos digitales básicos para cada una de estas partes del proceso de gestión de contenidos.
- Herramientas de búsqueda: Es importante manejar las opciones avanzadas de los motores de búsqueda habituales, como GOOGLE, para tener más control sobre los contenidos que encontramos. Aspectos como la fecha y la fuente resultan especialmente relevantes en orientación vocacional, ya que una información desactualizada o ambigua generará más dudas a nuestros estudiantes.
- Herramientas de filtrado o lectura: En el ámbito digital, es habitual mantenerse al día leyendo los contenidos que otras personas comparten en redes sociales y blogs. Sin embargo, no siempre todo lo que se comparte, por muchos “me gustas” que tenga en redes, es útil o relevante. Es recomendable tener un control mayor de las fuentes de información. Por ejemplo, podemos utilizar gestores de contenidos sindicados o RSS (Really Simple Syndication) como FEEDLY (https://feedly.com/), que permiten hacer una lista de lectura de nuevos contenidos en un solo espacio y que se van publicando en blogs y webs, sin tener que entrar a cada fuente.
- Herramientas de organización y etiquetado: Para guardar enlaces, es mucho más efectivo utilizar herramientas de etiquetado que añadirlos a los favoritos de nuestro navegador. Podemos emplear tableros de SYMBALOO (https://www.symbaloo.com/) o, por ejemplo, LIST.LY (https://list.ly/), una aplicación con versión gratuita para organizar los enlaces etiquetándolos para luego recuperarlos fácilmente a través de listas.
- Herramientas específicas para curar contenidos: Existen herramientas específicas para hacer el proceso completo de gestión crítica de contenidos. Una de las más potentes con una versión gratuita es SCOOP.IT (https://www.scoop.it/), que permite seleccionar las fuentes de lectura, guardar y etiquetar los enlaces por temáticas, añadir un comentario que aporte un valor añadido o personalizado y, además, difundir en redes sociales que sincronicemos con nuestra cuenta.
Los orientadores escolares podemos por tanto ejercer de curadores o gestores críticos de contenidos sobre estudios y profesiones pero, sobre todo, tenemos que enseñar de manera simultánea a nuestros estudiantes a ser capaces de manejar y filtrar la información relevante para su toma de decisiones vocacionales. La idea es que los estudiantes, con el apoyo y guía de los orientadores escolares, puedan seleccionar de manera cada vez más autónoma la información acorde a sus intereses y que responda a las dudas que se les planteen en este proceso. O, dicho de otro modo: la finalidad última del "curador de contenidos" es convertir a sus estudiantes también en "curadores de contenidos".
Texto redactado por Alberto del Mazo
como parte de los materiales para el curso
impartido en el CEFIRE Educació Inclusiva.
Redactado entre enero y mayo de 2018.
Actualizado en enero de 2019
Redactado entre enero y mayo de 2018.
Actualizado en enero de 2019
Bibliografía:
- Álvarez González, M. y Bisquerra Alzina, R. (2012). Orientación educativa. Modelos, áreas, estrategias y recursos. Barcelona: Wolters Kluver.
- Del Mazo, A. (coord.) (2012-2018) Orientación académica-profesional. Recuperado de: http://orientapas.blogspot.com.es/search/label/Orientaci%C3%B3n%20acad%C3%A9mica-profesional
- Diz Besada, M. (2017). Construyendo vocaciones en la escuela. Revista Creando educación Para Todos, nº 2. Granada: Editorial Geu.
- Fundación Bertelsmann (2018). Guía de Orientación Profesional Coordinada. 2ª edición. Madrid: F. Berteslmann. Disponible en: https://www.fundacionbertelsmann.org/es/home/publicaciones-raiz/publicacion/did/guia-de-orientacion-profesional-coordinada-2aed/
- Manzanares Moya, A. y Sanz López, C. (2018). Orientación Profesional. Fundamentos y estrategias. Cuenca: UCLM. (Se puede descargar en: https://ruidera.uclm.es/xmlui/handle/10578/16292)
- Martín, E. y Solé, I. (2011). Orientación educativa. Modelos y estrategias de intervención. Barcelona: Graó.
- Parras, A. y Grañeras, M. (2008). Orientación educativa: fundamentos teóricos, modelos institucionales y nuevas perspectivas. Madrid: Ministerio de educación, política social y deporte. Secretaría general técnica. Disponible en: http://redined.mecd.gob.es/xmlui/bitstream/handle/11162/61923/00820082000250.pdf?sequence=1
- Reig, D. (2010). Content curator, Intermediario del conocimiento: nueva profesión para la web 3.0. En: http://www.dreig.eu/caparazon/2010/01/09/content-curator-web-3/
- Vélaz de Medrano, C. (2011). La orientación académica y profesional en la Educación Secundaria. En E. Martín e I. Solé, Orientación educativa. Modelos y estrategias de intervención. Barcelona: Graó.
- Watts, A. (2009). The relationship of Career Guidance to VET. Paris: OECD. Recuperado de: http://www.oecd.org/edu/skills-beyond-school/44246616.pdf



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