Para el desarrollo de la carrera, necesitamos que la persona que requiere orientación desarrolle la capacidad para conocer qué le ofrece el sistema educativo y el mundo laboral: qué tipo de profesiones se demandan en un futuro próximo, cómo son los procesos de inserción laboral, qué habilidades se requieren, tomar conciencia de la desigualdad y el sesgo de género en el acceso al empleo, cuáles son los diferentes estudios e itinerarios para obtener los títulos.
Los orientadores tratamos de hacer llegar a los alumnos la información necesaria para tomar sus decisiones vocacionales. Pero, ¿cuánta información necesitamos para tomar decisiones vocacionales? ¿Cuanta más mejor?
Lo importante, ante todo, es que la elección que hagan en el proceso de toma de decisiones los alumnos esté basada en una información completa y actualizada.
"La información académica y profesional es un área prioritaria en la orientación. El sujeto necesita una información sobre las distintas alternativas educativas (itinerarios académicos), profesionales (itinerarios profesionales) y ocupacionales (itinerarios sociolaborales). Esta información ha de ser lo más precisa, actual y objetiva posible. (...) El proceso de toma de decisiones es un proceso continuo y secuencial que requiere una constante revisión en función de las nuevas informaciones que el sujeto va adquiriendo en el proceso de desarrollo de la carrera. Esto le conduce a dos situaciones: 1) reafirmar la decisión tomada; 2) posibilidad de cambiar la opción". (Bisquerra, 1998; "Modelos de orientación e intervención psicopedagógica", páginas 240-241)
Fuente de la imagen: Wikipedia
El alumnado deberá descubrir de forma progresiva la información acerca de la oferta educativa y laboral. El entramado de estudios y profesiones es tan variado y complejo que la información se ha de ir desmenuzando curso a curso con la ayuda de las herramientas que pongamos a su disposición. Estas deben ser variadas, diversificadas y adaptadas al nivel y edad de los alumnos/as.
Existen dos formas principales y opuestas de concebir la orientación académica y profesional en el ámbito escolar:
- la primera considera la orientación académico-profesional como una necesidad puntual de los estudiantes en el momento vital en que se produce una elección sobre itinerarios académicos o profesionales;
- la segunda, que es la más extendida y la que nosotros tendremos en cuenta, considera que el desarrollo profesional es un proceso que tiene lugar durante toda la vida y que engloba no sólo una decisión, sino todo el camino que permite la adaptación y desarrollo personal y profesional a partir de ella.
Desde este enfoque, la vocación no es un elemento que hay que descubrir en el interior, sino un constructo, un aspecto evolutivo que hay que construir. Del mismo modo, la búsqueda de información, teniendo en cuenta la amplísima oferta de estudios y profesiones actual, es desbordante si se realiza en apenas unos días.
Watts (2009) diferencia tres tipos de contenidos en orientación para la carrera:
- I. Career counselling: aprendizajes asociados a la dimensión personal de autoexploración de habilidades, gustos, capacidades, expectativas, posibilidades, debilidades y fortalezas, etc.
- II. Career education: habilidades para la gestión de la carrera, competencias genéricas y transferibles a todas las dimensiones de la madurez personal.
- III. Career information: información sobre las profesiones, el mundo laboral y las opciones académicas y de formación asociadas.
Aunque en esta unidad nos centraremos en el tercero de ellos, no debemos olvidar que los tres deben ir de la mano y que no podemos trabajarlos de manera aislada.
En un enfoque constructivista del asesoramiento, los orientadores escolares, junto a otros agentes educativos, ejercemos como mediadores especializados capaces de guiar al aprendiz desde los conocimientos previos sobre itinerarios académicos y profesionales a niveles progresivamente superiores de abstracción y autonomía. Poco tiene de mágico este proceso y sí mucho de trabajo: es necesario que desde el contexto escolar planifiquemos las actuaciones que contribuyan a crear un contexto apropiado, facilitador, para que los estudiantes construyan su vocación a partir de relaciones sustanciales y significativas entre la información sobre estudios y profesiones que manejan y su experiencia vital.
Os recomendamos este texto del orientador Mario Lara Ros y de la orientación Encarnación Quiroga que nos sirven como estupendo punto de partida para reflexionar sobre lo que veremos en el resto del tema:
"No confundamos informar con orientar. Tanto si hablamos de Orientación Académico-Profesional como si hablamos de acompañamiento en el proceso de enseñanza/aprendizaje y de autodescubrimiento de los chavales, sin distinguir aquí entre niños y adolescentes y a los docentes (tampoco distingo entre maestros y profesores). Nosotros, los orientadores, como referentes de fuentes, como "Banco de Recursos" que debemos ser, debemos filtrar y seleccionar la información, perseguir que sea fidedigna, actualizada, oportuna, útil, adecuada y adaptada al contexto y a los agentes a los que va dirigida, pautada y programada por niveles de acceso y catalogada de mayor simplicidad a mayor dificultad. De otro modo, estaríamos preparando "café con azúcar y sin leche para todos" y eso solo sería, en todo caso, informar, e informar mal. La Orientación debe ser personalizada en extremo y muy significativa y atractiva para los agentes a los que va dirigida, motivadora para que se impliquen, para que salte o se dispare su propia curiosidad para seguir investigando o profundizando por si mismos, y a su nivel, sobre nuestra propuesta inicial. Porque... no podemos ni debemos cometer el mismo error de muchos de nuestros compañeros docentes: colocar en el centro del proceso de enseñanza al "libro de texto" (en nuestro caso, a la información académico-profesional), por muy atractivo que sea el formato que elijamos. Somos mediadores, acompañantes y esa es una de las premisas más importantes de la Orientación Educativa." (Mario Lara Ros, 28-2-2018)
”Informar solo, lo podría hacer cualquier otro profesional. Los orientadores y orientadoras miramos las opciones y los miramos con una mirada en la que les acompañamos a verse y contemplar sus opciones con una mayor profundidad para poder tomar la opción más adecuada.” (Encarnación Quiroga, 21-4-2018)
Las asignaturas y materias del ámbito escolar cuentan con un currículo establecido por ley. Se entiende por currículo la regulación y concreción de los elementos que determinan los procesos de enseñanza y aprendizaje para cada una de las enseñanzas y etapas educativas. Abarca la dinámica de su realización a través de preguntas básicas como: ¿qué enseñar?, ¿cómo enseñar?, ¿cuándo enseñar? y ¿qué, cómo y cuándo evaluar?
Fuente de la imagen: Néstor Alonso, Potachov, 2008
A pesar de que, por etimología, currículo significa en latín “carrera”, no contamos con un currículo claramente establecido sobre orientación académica y profesional, sobre la orientación para el desarrollo de la carrera, al no tratarse de una materia propiamente dicha en el sistema educativo. Un currículo permite planificar las actividades que se desarrollan en torno a él, especificar y concretar lo que queremos hacer. Los docentes a veces se quejan por la poca flexibilidad del currículo establecido para sus asignaturas, pero en el caso de la orientación académica y profesional nos encontramos con el riesgo opuesto: sin un currículo específico, corremos el riesgo de no hacer nada y dejar la orientación vocacional en el ámbito escolar a la improvisación.
Tomada de la serie El ministerio del tiempo. Fuente del meme
La legislación marca los elementos del currículo de cada materia, que incluyen objetivos, competencias clave, contenidos, metodología didáctica, estándares y resultados de aprendizaje evaluables, así como criterios de evaluación. Otros apartados de este curso hablan de modelos, técnicas y actividades para orientar vocacional y profesionalmente pero, ¿qué objetivos, contenidos, competencias clave, estándares y criterios de evaluación debemos utilizar en orientación académica y profesional en el ámbito escolar? Tomamos a propuesta de Manzanares y Sanz (2018) para desarrollar a partir de ella la idea de un currículo para la orientación para la carrera.
"Pese a la importancia teórica y formal que se concede al tema, lo cierto es que, a nivel curricular, no se presenta un currículo de orientación que defina y oriente la acción orientadora. El profesorado de todas las materias que componen cada nivel educativo, cuando abordan la programación de su intervención, cuentan con un referente curricular prescriptivo. En el caso de la orientación y, en particular, de la profesional, este referente normativo no existe. Por lo que es relevante preguntarse qué referentes se utilizan para determinar los contenidos, indicadores de logro, actuaciones, responsables, y procedimientos de evaluación." (Manzanares y Sanz, 2018, p. 130)
Los objetivos son referentes relativos a los logros que el alumno debe alcanzar al finalizar un proceso de aprendizaje, como resultado de las experiencias intencionalmente planificadas a tal fin.
Algunos de los objetivos más habitualmente tratados en orientación académica y profesional en el ámbito escolar son los siguientes:
- - Facilitar los procesos de autoconocimiento de los puntos fuertes y débiles en cuanto a aptitudes y competencias, así como de la escala de valores e intereses más relevantes para cada persona, siendo capaz de relacionar ambos aspectos con una profesión futura.
- - Proporcionar información referente, actualizada, contrastada y completa, sobre temas fundamentales para el proceso de elección vocacional, tales como oferta de estudios, becas, cualificaciones profesionales, mercado laboral, yacimientos y nichos de empleo…
- - Acompañar en la toma de conciencia de los factores que fundamentan las expectativas, creencias, preferencias, valores e intereses profesionales que influyen en la construcción de un proyecto de vida relacionado con el desarrollo de una carrera profesional.
- - Ayudar a considerar todos los factores que permitan afrontar activamente y con criterio la toma de decisiones para la elección de estudios y profesiones, desde la reflexión y revisión constante.
- - Promover el desarrollo de competencias clave o básicas esenciales en el ámbito académico y laboral, así como de actitudes positivas hacia el trabajo.
- - Contribuir al desarrollo de estrategias de toma de conciencia, control y aprovechamiento de las propias capacidades cognitivas en el ámbito académico y laboral.
Fuente de la imagen: RecursosTIC
Los contenidos curriculares son el conjunto de conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes que contribuyen al logro de los objetivos de cada enseñanza y etapa educativa y a la adquisición de competencias. Los contenidos se ordenan en asignaturas, que se clasifican en materias, ámbitos, áreas y módulos en función de las enseñanzas, las etapas educativas o los programas en que participen los alumnos y alumnas.
Sin una asignatura específica para ello en el sistema educativo español, los contenidos clásicos de la orientación académica y profesional en el ámbito escolar tienen una correlación directa con los objetivos que hemos visto en el apartado anterior:
- - Autoconocimiento o conocimiento de sí mismo.
- - Conocimiento del contexto, de la oferta de estudios, del mercado laboral…
- - Exploración de intereses vocacionales relacionados con las diferentes profesiones y ocupaciones.
- - Toma de decisiones vocacionales, como un proceso de elección crítica.
- - Desarrollo de competencias clave, actitudes y valores adecuados hacia el trabajo.
- - Aprendizaje de técnicas de trabajo intelectual y de estrategias para un aprendizaje autorregulado que pueda aplicar para seguir formándose a lo largo de la vida y para adaptarse también a los cambios constantes del mercado laboral.
En cuanto a los contenidos propios de áreas y ramas de estudios, podemos tener en cuenta criterios de clasificación propios del ámbito académico o del laboral.
Fuente de la imagen: Ministerio de Educación y Formación Profesional
En el primer caso, la oferta formativa actual en España, se divide en:
- - Familias Profesionales de Formación Profesional: Actividades Físicas y Deportivas; Administración y Gestión; Agraria; Artes Gráficas; Artes y Artesanías; Comercio y Marketing; Edificación y Obra Civil; Electricidad y Eelectrónica; Energía y Agua; Fabricación Mecánica; Hostelería y Turismo; Imagen Personal; Imagen y Sonido; Industrias Alimentarias; Industrias Extractivas; Informática y Comunicaciones; Instalación y Mantenimiento; Madera, Mueble y Corcho; Marítimo Pesquera; Química; Sanidad; Seguridad y Medio Ambiente; Servicios Socioculturales y a la Comunidad; Textil, Confección y Piel; Transporte y Mantenimiento de Vehículos; Vidrio y Cerámica.
- - Ramas de conocimiento de estudios universitarios: Artes y Humanidades; Ciencias; Ciencias de la Salud; Ingeniería y Arquitectura; y Ciencias Sociales y Jurídicas.
- - Otras enseñanzas oficiales de régimen especial: Enseñanzas Artísticas (Música, Danza, Artes Plásticas y Diseño, Conservación y Restauración de Bienes Culturales), Enseñanzas de Idiomas y Enseñanzas Deportivas.
Por otro lado, el Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales (CNCP), establecido por el Instituto Nacional de Cualificaciones (INCUAL) de España, parte de las mismas familias profesionales que la Formación Profesional (FP), aunque establece una serie de cualificaciones que, en algunas ocasiones, tienen correspondencia con parte de un ciclo formativo reglado.
También en España, la Clasificación Nacional de Ocupaciones (CNO-11) del Instituto Nacional de Estadística (INE) divide los puestos de trabajo en: Directores y gerentes; Técnicos y profesionales científicos e intelectuales de la salud y la enseñanza; Otros técnicos y profesionales científicos e intelectuales; Técnicos; profesionales de apoyo; Empleados de oficina que no atienden al público; Empleados de oficina que atienden al público; Trabajadores de los servicios de restauración y comercio; Trabajadores de los servicios de salud y el cuidado de personas; Trabajadores de los servicios de protección y seguridad; Trabajadores cualificados en el sector agrícola, ganadero, forestal y pesquero; Trabajadores cualificados de la construcción, excepto operadores de máquinas; Trabajadores cualificados de las industrias manufactureras, excepto operadores de instalaciones y máquinas; Operadores de instalaciones y maquinaria fijas, y montadores; Conductores y operadores de maquinaria móvil; Trabajadores no cualificados en servicios (excepto transportes); Peones de la agricultura, pesca, construcción, industrias manufactureras y transportes; y Ocupaciones militares.
Como orientadores escolares, podemos utilizar las clasificaciones anteriores para organizar la orientación académica y profesional, valorando en qué estudios y profesiones conviene dedicar más tiempos y esfuerzos en función de la demanda real que hacen los alumnos (aunque sin dejar de lado aquellos estudios menos conocidos y por ello poco elegidos).
Por ejemplo, desde el blog del Departamento de Orientación del Colegio San Agustín de Madrid (http://csaorienta.blogspot.com.es/), han organizado las charlas informativas en Secundaria y Bachillerato en torno a 6 ramas y 35 áreas, uniendo en una misma clasificación, integrando los títulos de las familias de FP y de las ramas universitarias. La clasificación que han hecho es la siguiente
- RAMA DE ARTES Y HUMANIDADES (AH): AH1. FILOSOFÍA, HUMANIDADES y ANTROPOLOGÍA; AH2. HISTORIA (Historia, Arqueología, Historia del Arte, Musicología); AH3. ARTES ESCÉNICAS (Interpretación, Artes visuales, Danza, Cine, Fotografía, Música, ...); AH4. BELLAS ARTES y DISEÑO; AH5. LENGUAS, LINGÜÍSTICA Y TRADUCCIÓN.
- RAMA DE CIENCIAS SOCIALES Y JURÍDICAS (CSJ): CSJ01. CIENCIAS POLÍTICAS, SOCIOLOGÍA, GESTIÓN PÚBLICA y RELACIONES INTERNACIONALES; CSJ02. EDUCACIÓN y SERVICIOS SOCIALES; CSJ03. GEOGRAFÍA, ESTADÍSTICA, INFORMACIÓN Y DOCUMENTACIÓN; CSJ04. ESTUDIOS JURÍDICOS y CIENCIAS DEL TRABAJO (Derecho y Relaciones Laborales); CSJ05. ECONOMÍA, CONTABILIDAD Y FINANZAS; CSJ06. EMPRESAS; CSJ07. MERCADOTECNIA (Comercio y Marketing) y LOGÍSTICA; CSJ08. TURISMO, HOSTELERÍA y PROTOCOLO; CSJ09. COMUNICACIÓN (Periodismo, Comunicación Audiovisual y Publicidad).
- RAMA DE CIENCIAS DE LA SALUD (CSA): CSA01. MEDICINA; CSA02. ENFERMERÍA; CSA03. FARMACIA, NUTRICIÓN HUMANA Y DIETÉTICA; CSA04. FISIOTERAPIA, TERAPIA OCUPACIONAL y PODOLOGÍA; CSA05. ODONTOLOGÍA, ÓPTICA, AUDIOLOGÍA y ORTOPRÓTESIS; CSA06. PSICOLOGÍA y LOGOPEDIA; CSA07. VETERINARIA.
- RAMA DE CIENCIAS EXPERIMENTALES (CEXP): CEXP1. MATEMÁTICAS y FÍSICA; CEXP2. BIOLOGÍA, QUÍMICA y BIOQUÍMICA; CEXP3. BIOCIENCIAS y BIOTECNOLOGÍAS; CEXP4. GEOLOGÍA y CIENCIAS AMBIENTALES.
- RAMA DE INGENIERÍAS Y ARQUITECTURA (IA); IA01. ENERGÍA, MATERIALES, QUÍMICA INDUSTRIAL y AMBIENTAL; IA02. MEDIO NATURAL (Agrícola, Alimentaria, Forestal, Geomática) y BIOINGENIERÍAS (Ingeniería Biomédica, Biotecnología); IA03. ARQUITECTURA, EDIFICACIÓN y OBRAS PÚBLICAS; IA04. AERONÁUTICA, MARÍTIMA y NAVAL; IA05. INDUSTRIALES (Tecnologías, Diseño, Organización, Mecatrónica, Militar); IA06. TELECOMUNICACIONES (Tecnologías, Sistemas, Telemática, ...); IA07. INFORMÁTICA y MATEMÁTICA (Computadores, Sist. de Información, Software, Contenidos digitales, ...).
- RAMA DE ACTIVIDADES FÍSICAS Y SEGURIDAD: AFS01. CIENCIAS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA Y DEL DEPORTE; AFS02. ESTUDIOS MILITARES Y FUERZAS Y CUERPOS DE SEGURIDAD DEL ESTADO; y AFS03. CRIMINOLOGÍA y SEGURIDAD
Las competencias son las capacidades para aplicar de forma integrada los contenidos propios de una enseñanza y etapa educativa, con el fin de lograr la realización adecuada de actividades y la resolución eficaz de problemas complejos.
Las orientaciones de la Unión Europea insisten desde hace años en la necesidad de la adquisición de las competencias clave por parte de la ciudadanía como condición indispensable para lograr que los individuos alcancen un pleno desarrollo personal, social y profesional que se ajuste a las demandas de un mundo globalizado y haga posible el desarrollo económico, vinculado al conocimiento.
Los sistemas educativos han ido incorporando a todas las etapas de la escolarización estas competencias, entendidas como un “saber hacer” que se aplica o transfiere, en forma de habilidades prácticas o destrezas, a una diversidad de contextos académicos, sociales y profesionales.
Ya que el aprendizaje basado en competencias se caracteriza por su transversalidad, su dinamismo y su carácter integral, el proceso de enseñanza-aprendizaje competencial debe abordarse desde todas las áreas de conocimiento y por parte de las diversas instancias que conforman la comunidad educativa, tanto en los ámbitos formales como en los no formales e informales. Las competencias se adquieren progresivamente en toda la escolarización, no en un determinado momento, y no permanecen inalterables, sino que implican un proceso de desarrollo mediante el que los individuos van adquiriendo mayores niveles de desempeño en el uso de las mismas.
El aprendizaje de competencias clave está íntimamente relacionado con la orientación académica y profesional, ya que implica una formación integral de las personas que, al finalizar la etapa académica, deben ser capaces de transferir aquellos conocimientos adquiridos a nuevos itinerarios académicos y profesionales, dentro del proyecto u opción de vida que elijan.
Fuente de la imagen: Principado de Asturias
En España, el currículo actual establece una serie de competencias clave en la enseñanza obligatoria que se relacionan sin duda, como veremos, con la orientación vocacional y profesional.
- a) Comunicación lingüística: es el resultado de la acción comunicativa dentro de prácticas sociales determinadas, en las cuales el individuo actúa con otros interlocutores y a través de textos en múltiples modalidades, formatos y soportes.
- b) Competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología: La competencia matemática implica la capacidad de aplicar el razonamiento matemático y sus herramientas para describir, interpretar y predecir distintos fenómenos en su contexto. Las competencias básicas en ciencia y tecnología son aquellas que proporcionan un acercamiento al mundo físico y a la interacción responsable con él desde acciones, tanto individuales como colectivas, orientadas a la conservación y mejora del medio natural, decisivas para la protección y mantenimiento de la calidad de vida y el progreso de los pueblos. Estas competencias contribuyen al desarrollo del pensamiento científico.
- c) Competencia digital: es aquella que implica el uso creativo, crítico y seguro de las tecnologías de la información y la comunicación para alcanzar los objetivos relacionados con el trabajo, la empleabilidad, el aprendizaje, el uso del tiempo libre, la inclusión y participación en la sociedad.
- d) Aprender a aprender: Fundamental para el aprendizaje permanente que se produce a lo largo de la vida y que tiene lugar en distintos contextos formales, no formales e informales. Supone la habilidad para iniciar, organizar y persistir en el aprendizaje.
- e) Competencias sociales y cívicas: La competencia social se relaciona con el bienestar personal y colectivo. Exige entender el modo en que las personas pueden procurarse un estado de salud física y mental óptimo, tanto para ellas mismas como para sus familias y para su entorno social próximo, y saber cómo un estilo de vida saludable puede contribuir a ello. La competencia cívica se basa en el conocimiento crítico de los conceptos de democracia, justicia, igualdad, ciudadanía y derechos humanos y civiles, así como de su formulación en la Constitución española, la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea y en declaraciones internacionales, y de su aplicación por parte de diversas instituciones a escala local, regional, nacional, europea e internacional. Esto incluye el conocimiento de los acontecimientos contemporáneos, así como de los acontecimientos más destacados y de las principales tendencias en las historias nacional, europea y mundial, así como la comprensión de los procesos sociales y culturales de carácter migratorio que implican la existencia de sociedades multiculturales en el mundo globalizado.
- f) Sentido de iniciativa y espíritu emprendedor para transformar las ideas en actos: Entre los conocimientos que requiere esta competencia se incluye la capacidad de reconocer las oportunidades existentes para las actividades personales, profesionales y comerciales. También incluye aspectos de mayor amplitud que proporcionan el contexto en el que las personas viven y trabajan, tales como la comprensión de las líneas generales que rigen el funcionamiento de las sociedades y las organizaciones sindicales y empresariales, así como las económicas y financieras; la organización y los procesos empresariales; el diseño y la implementación de un plan (la gestión de recursos humanos y/o financieros); así como la postura ética de las organizaciones y el conocimiento de cómo estas pueden ser un impulso positivo.
- g) Conciencia y expresiones culturales. Implica conocer, comprender, apreciar y valorar con espíritu crítico, con una actitud abierta y respetuosa, las diferentes manifestaciones culturales y artísticas, utilizarlas como fuente de enriquecimiento y disfrute personal y considerarlas como parte de la riqueza y patrimonio de los pueblos. Esta competencia incorpora también un componente expresivo referido a la propia capacidad estética y creadora y al dominio de aquellas capacidades relacionadas con los diferentes códigos artísticos y culturales, para poder utilizarlas como medio de comunicación y expresión personal. Implica igualmente manifestar interés por la participación en la vida cultural y por contribuir a la conservación del patrimonio cultural y artístico, tanto de la propia comunidad como de otras comunidades.
En la toma de decisiones y elección de itinerarios académicos y profesionales, un estudiante utiliza:
- - La comunicación lingüística para elaborar, explicitar un proyecto de vida y consultar dudas en su proceso de desarrollo vocacional.
- - La competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología para conocer los ámbitos del conocimientos entre los que debe elegir de manera rigurosa.
- - La competencia digital para manejar herramientas TIC que le permitan encontrar información y manejar contenidos sobre estudios y profesiones.
- - La competencia de aprender a aprender para poder orientarse de manera cada vez más autónoma o autorregulada.
- - Competencias sociales y cívicas para elegir profesiones en las que pueda destacar y prestar un servicio útil para la sociedad.
- - Sentido de iniciativa y espíritu emprendedor para aplicar las decisiones tomadas e iniciar estos itinerarios académicos y profesionales con responsabilidad e implicación.
- - Conciencia y expresiones culturales para valorar la escolarización no sólo como medio para formarse profesionalmente, sino también personalmente, ya que la escuela es un potente agente transmisor de la cultura de la sociedad en la que trabajará en un futuro cercano.
Los criterios evaluación son el referente específico para evaluar el grado de adquisición de las competencias y del logro de los objetivos de cada enseñanza y etapa educativa. Describen aquello que se quiere valorar y que el alumnado debe lograr, tanto en conocimientos como en competencias; responden a lo que se pretende conseguir en cada asignatura. En nuestro caso, queremos evaluar los objetivos, contenidos y competencias clave que hemos descrito en los apartados anteriores y que tienen que ver con la orientación vocacional de nuestros estudiantes.
Los criterios de evaluación incluyen implícitamente los procesos mentales expresados con verbos en primera persona, más los contenidos, más los contextos reales, simulados o virtuales en que se aplican. De este modo, podríamos formular criterios de evaluación del proceso de orientación vocacional como los siguientes:
- - Conoce sus propios puntos fuertes y débiles en cuanto a aptitudes y competencias, así como su escala de valores e intereses, para aplicarlos cuando tiene que elegir en sus estudios o profesión.
- - Maneja información actualizada, contrastada y completa, sobre temas fundamentales para el proceso de elección vocacional, tales como oferta de estudios, becas, cualificaciones profesionales, mercado laboral, yacimientos y nichos de empleo…
- - Es consciente de los factores que fundamentan las expectativas, creencias, preferencias, valores e intereses profesionales que influyen en la construcción de un proyecto de vida relacionado con el desarrollo de su propia carrera profesional.
- - Considera todos los factores que permitan afrontar activamente y con criterio la toma de decisiones para la elección de estudios y profesiones, desde la reflexión y revisión constante.
- - Es capaz de aplicar competencias clave o básicas esenciales en el ámbito académico y laboral, y muestra actitudes positivas hacia el trabajo.
- - Es capaz de utilizar estrategias de toma de conciencia, control y aprovechamiento de sus propias capacidades cognitivas en el ámbito académico y laboral.
Fuente de la imagen: Procomún - Educalab
Los estándares y resultados de aprendizaje evaluables son especificaciones de los criterios de evaluación que permiten definir los resultados de aprendizaje en términos de grado de logro. Los estándares concretan lo que el alumno debe saber, comprender y saber hacer en cada asignatura; deben ser observables, medibles y evaluables y permitir graduar el rendimiento o logro alcanzado. Su diseño debe contribuir y facilitar el diseño de pruebas estandarizadas y comparables.
En el caso de la orientación vocacional en el ámbito escolar, los estándares se mostrarían a través de las decisiones explícitas que cada estudiante va tomando en cuanto a elección de itinerarios académicos y profesionales.
Texto redactado por Alberto del Mazo
como parte de los materiales para el curso
impartido en el CEFIRE Educació Inclusiva.
Redactado entre enero y mayo de 2018.
Actualizado en enero de 2019
Redactado entre enero y mayo de 2018.
Actualizado en enero de 2019
Bibliografía:
- Álvarez González, M. y Bisquerra Alzina, R. (2012). Orientación educativa. Modelos, áreas, estrategias y recursos. Barcelona: Wolters Kluver.
- Del Mazo, A. (coord.) (2012-2018) Orientación académica-profesional. Recuperado de: http://orientapas.blogspot.com.es/search/label/Orientaci%C3%B3n%20acad%C3%A9mica-profesional
- Diz Besada, M. (2017). Construyendo vocaciones en la escuela. Revista Creando educación Para Todos, nº 2. Granada: Editorial Geu.
- Fundación Bertelsmann (2018). Guía de Orientación Profesional Coordinada. 2ª edición. Madrid: F. Berteslmann. Disponible en: https://www.fundacionbertelsmann.org/es/home/publicaciones-raiz/publicacion/did/guia-de-orientacion-profesional-coordinada-2aed/
- Manzanares Moya, A. y Sanz López, C. (2018). Orientación Profesional. Fundamentos y estrategias. Cuenca: UCLM. (Se puede descargar en: https://ruidera.uclm.es/xmlui/handle/10578/16292)
- Martín, E. y Solé, I. (2011). Orientación educativa. Modelos y estrategias de intervención. Barcelona: Graó.
- Parras, A. y Grañeras, M. (2008). Orientación educativa: fundamentos teóricos, modelos institucionales y nuevas perspectivas. Madrid: Ministerio de educación, política social y deporte. Secretaría general técnica. Disponible en: http://redined.mecd.gob.es/xmlui/bitstream/handle/11162/61923/00820082000250.pdf?sequence=1
- Reig, D. (2010). Content curator, Intermediario del conocimiento: nueva profesión para la web 3.0. En: http://www.dreig.eu/caparazon/2010/01/09/content-curator-web-3/
- Vélaz de Medrano, C. (2011). La orientación académica y profesional en la Educación Secundaria. En E. Martín e I. Solé, Orientación educativa. Modelos y estrategias de intervención. Barcelona: Graó.
- Watts, A. (2009). The relationship of Career Guidance to VET. Paris: OECD. Recuperado de: http://www.oecd.org/edu/skills-beyond-school/44246616.pdf







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