martes, 29 de mayo de 2012

¿Qué se puede hacer para mejorar la orientación educativa?

Hoy he visto publicadas en la página oficial del VI Encuentro Estatal de Orientación: Innovación y Buenas Prácticas, celebrado en Bilbao entre el 11 y 13 de mayo de 2012, las conclusiones finales del encuentro. Ya he dedicado otras dos entradas a las ponencias de Tonucci y Díaz-Aguado que os recomiendo leer.

Conclusiones del VI Encuentro Estatal de Orientación 2012

Las conclusiones aportan tres puntos clave con reflexiones y propuestas para la mejora de la calidad de la educación, en general:
  1. El derecho  a la orientación educativa y profesional constituye un recurso educativo y social  a preservar y garantizar, en todas las etapas educativas y para todo el alumnado, a lo largo de la a vida, y en los diferentes ámbito en los que se desenvuelve la persona: académico, laboral, familiar, de ocio, etc. Por ello, es preciso asignar los  recursos humanos y materiales necesarios, excluyendo  las medidas tendentes a reducir plazas de orientación educativa porque ello incide muy negativamente en la calidad de la educación y perjudica especialmente a las personas y colectivos económica y socialmente más vulnerables.
  2. Los profesionales de la orientación en la sociedad el siglo XXI debemos desarrollar competencias profesionales y personales  que debieran estar garantizadas mediante una Ley específica de orientación, que teniendo en cuenta las particularidades  de cada Comunidad Autónoma, garantice y vele por el mantenimiento de la labor orientadora, facilite la cooperación interterritorial , la correcta utilización de los recursos y la necesaria coordinación entre los diferentes servicios de orientación educativos, laborales, sanitarios, sociales. Este es el contexto más adecuado para desarrollar  experiencias de innovación y buenas prácticas en orientación.
  3. Apostamos por un modelo educativo inclusivo que  evite la  segregación temprana  del alumnado y que cercene la diversidad. Los profesionales de la  orientación, desde su labor de asesoramiento y ayuda, facilitan, junto con el resto del profesorado,  una respuesta educativa adaptada a cada persona y que favorece su desarrollo integral.  

Además, se proponen desde el encuentro las siguientes líneas de mejora de la orientación:
  • 1) La necesidad no solo de mantener sino  de ampliar  el número de orientadores en los centros educativos, al menos uno por cada 250 alumnos en las diferentes etapas educativas, tanto obligatorias como no obligatorias. La labor orientadora constituye un recurso educativo y social necesario  para compensar  las desigualdades por razones económicas, sociales, culturales, etc. 
  • 2) La creación de centros superiores de recursos para la orientación en las  diferentes comunidades autónomas, que faciliten la divulgación y extensión de las buenas prácticas y la innovación en orientación.
  • 3) La formación inicial y permanente del personal orientador para el ejercicio adecuado de sus funciones, debiera  constituir   una prioridad para las administraciones educativas, favoreciendo  la adecuación de la intervención orientadora a las necesidades del alumnado, a las familias y a cualquier usuario que demande sus servicios. En este sentido, el acceso al   Master en Orientación  ha de exigir una titulación previa en psicología, pedagogía o psicopedagogía para garantizar  una formación de base adecuada para el ejercicio de la labor orientadora. 
  • 4) Rechazamos inequívocamente la reivindicación  que se realiza desde algunos sectores profesionales interesados, de introducir  psicólogos educativos en los  centros de enseñanza para  asumir  funciones que  ya realizamos  los orientadores educativos.
  • 5) Mostramos nuestra preocupación y rechazo a la posible externalización y privatización de los servicios de orientación  porque atenta contra el  derecho a una orientación educativa pública y de calidad para todos y todas.

Sobre las 3 propuestas generales para la mejora de la educación, apoyo la idea de una ley de Orientación que defina más claramente las funciones y competencias de los orientadores, profesionales fundamentales en la atención a la diversidad del alumnado.

En cuanto a las líneas de mejora, la mayoría reflejan las dificultades de una orientación de calidad con recortes en personal y recursos. Los puntos 3 y 4 se adentran en cuestiones sobre el perfil profesional y la formación inicial de los orientadores, un tema controvertido y sobre el que espero publicar una entrada pronto.

Aunque creo que es útil plantear iniciativas y líneas comunes de actuación, creo que la mejora de la orientación pasa por la práctica reflexiva, innovadora, crítica y comprometida de cada profesional. Y, aunque parezca duro plantearlo, dada la dejadez y mala fe mostrada por algunos (pocos), creo necesario establecer mecanismos de control efectivos que refuercen las buenas prácticas y persigan el intrusismo, las prácticas poco profesionales, faltas de objetividad y ética, e incluso temerarias que recordaba hace pocos días una compañera en el blog Cavilaciones de Lagartija. En cualquier caso, no creo que estas malas prácticas sean algo tan generalizado como se puede concluir en la entrada citada. Por suerte veo cada día  mucha gente comprometida con su trabajo.

¿Qué opinas sobre estas conclusiones? ¿Estás de acuerdo con todas ellas? Puedes escribir lo que piensas en comentarios.

3 comentarios:

  1. Gogó (PsicoPeda)30 mayo, 2012

    Hay un problema de identidad profesional. Tendría que haber plazas especificas para pedagogos y plazas especificas para psicologos educativos. La orientacion mejoraria

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  2. Estoy de acuerdo con Gogó. No tendría porqué producirse el intrusismo si hubiera una mejor planificación de los servicios de orientación educativa. De igual modo que debería generalizarse la presencia del Profesor Técnico de Servicios a la Comunidad, cada vez más necesario, debería incorporarse a los centros la figura del psicólogo educativo. Es el único modo de dar una respuesta técnica adecuada a la gran variabilidad de problemas que cada día se atienden en un departamento de orientación. Observo que cada vez más este departamento termina convirtiéndose en un "centro de salud" que atiende "urgencias". No se trata de que deban tratarse estos problemas en un centro educativo, por supuesto, pero sí es necesario un psicólogo que sepa recibir, detectar, derivar, asesorar... Qué mala ha sido desde siempre la relación entre pedagogos y psicólogos, incluso entre orientadores y psicólogos externos que tratan a nuestros alumnos. Parecemos perros luchando por un mismo trozo de pan. Esto de acuerdo con el fondo del artículo de Lagartija, aunque yo más bien creo que las malas prácticas de los orientadores tienen que ver más con la omisión que con la acción.
    Un saludo.

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  3. Gracias por vuestros comentarios. (Casi) nadie cuestiona que en muchas especialidades docentes convivan profesionales con diferente formación inicial (Matemáticos, Arquitectos, Físicos, Químicos, por ejemplo). Pero es cierto que en Orientación educativo hay cuestiones éticas que debemos tener en cuenta, como las que plantea Pilar, espero animarme a publicar una entrada sobre ello antes o después. También creo que muchas de las malas prácticas se dan por omisión más que por acción.

    Un saludo

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