lunes, 25 de junio de 2012

¿También vives la educación como una pregunta abierta?

Viñeta de Forges


Hace un mes leí una entrada en el blog de TICtiritero que me hizo pensar en la situación actual de muchos jóvenes, en la mía propia (no sé si tan joven ya). Os recomiendo leer el artículo entero, pero reproduzco aquí un párrafo para que entendáis el contexto de esta entrada:

"Nuestros hijos podrían ser lo que quisieran. Los educamos en el convencimiento de que estudiar era la mejor forma de prepararse para el futuro. Han aprendido idiomas, se han formado y han viajado más que nosotros. Han mamado los valores de igualdad de género, de respeto y fomento de la solidaridad … Y son la generación con más títulos universitarios y más formada que nunca antes hubo en nuestro país. Pero son la juventud con mayor índice de paro de Europa. Se están marchando a trabajar en Alemania, Suiza, Francia o la Gran Bretaña como antes lo hicieron nuestros padres, tíos y abuelos. Así que ahora, tras cuarenta años, vuelvo a ver que los jóvenes tienen tanto por lo que luchar como nosotros en aquel entonces. O más. Y a mis años me aterra sólo una cosa: comprobar que los gobernantes de hoy sí están consiguiendo paralizar a la sociedad civil a base de miedo. Nosotros teníamos, en general, poco que perder y mucho que ganar. Hoy tengo la impresión que la batalla es más por intentar conservar, por perder lo menos posible." (TICtiritero, 5.05.2012)

Esta fue la respuesta que añadí en comentarios:
"Me gusta mucho tu entrada, está llena de esperanza y mueve a la acción. No le interesará a mucha gente, pero te cuento una breve historia, menos poética. Mi padre, por lo que intuyo algunos años mayor que tú, no tuvo tiempo para correr delante de los grises: estaba trabajando en una cantera en Suiza. El padre de mi novia tampoco: seguía instrucciones (sí, era uno de esos grises). Gracias de todas formas por lo que conseguisteis en su momento los que sí pudisteis protestar, TICtiritero; ha servido para que pudieran crecer generaciones con ilusiones. Vuestra lucha sirvió, mereció la pena. De verdad, me gustaría pasar a la acción pero … muchas veces uno se siente cansado de intentar “alzar la voz y plantarse frente al poder”. Yo prefiero hablar de otras cosas, no de poses. No es miedo como sugieres, es tal vez una mezcla de frustración e impotencia. Protestar (más) no me va a dar de comer. Ahora sólo me planteo la “supervivencia” e intentar no perder por el camino muchos de los principios que seguramente tú y yo compartimos. Y eso me lleva a estar casi haciendo las maletas ya para irme al extranjero dentro de poco más de un mes … Muchos jóvenes y no tan jóvenes nos iremos. Lo siento, pero os va a tocar alzar la voz a los mismos que lo hicisteis hace años, porque los que nos vamos estaremos demasiado lejos para que se nos oiga, nos dolerá lo que pasa en España pero no podremos hacer mucho desde allí …" (Alberto, 7.05.2012)

Maravillas de los blogs, decidí entonces copiar todo esto en esta entrada y programar su publicación para el día y hora en que en principio sale mi vuelo.



Tal vez mi comentario quedó algo "dramático". No pretendía quejarme. Tengo una oportunidad fuera de España para poder salir adelante al menos este verano; y eso es mucho más que lo que tienen otras personas.

Los dos últimos cursos he tenido la oportunidad de trabajar en un proyecto educativo que me ha llenado profesional y personalmente. Pero las condiciones son las que son: no puedo vivir sólo con él, me cuesta cada vez más encontrar otros trabajos para completar el sueldo, no tengo garantizado que el proyecto continúe por demasiado tiempo, ... Así que, como veis, la incertidumbre es total. Tampoco sé si donde voy ahora tendré un trabajo por mucho tiempo, por ahora sólo tengo un contrato para el verano. No es la primera vez que salgo de España y sé que la realidad es más complicada que un programa de "Españoles por el mundo". Así que no tengo claro qué pasará el próximo curso, ni siquiera si podré o no a trabajar en el ámbito de la educación. Reproduzco aquí un mensaje que escribí a mis compañeros durante este curso en el blog privado del trabajo en el que compartimos ideas:

No tengo claro en qué trabajaré ni dónde a corto ni medio plazo. Cada vez veo que hay menos nuevas oportunidades y ofertas para trabajar en mi profesión, "de lo mío", por cuenta propia o ajena. Y las que hay, como en la que estamos ahora juntos, el salario tampoco da para muchos lujos. En cualquier caso, no digo todo esto como si fuera un "drama pensarlo": supone simplemente asumir la más pura realidad. Y aunque esta reflexión pueda parecer pesimista, genera en mí todo lo contrario. Hace que me recuerde a mí mismo cada día lo mucho que vale trabajar con las chicas y chicos que vienen cada día con una sonrisa, con una ilusión tremenda. Hace que intente aprovechar cada día en este trabajo con ell@s como si fuera el último en mi profesión. Y eso, a pesar de los pesares, me hace sentir bien; algunos días, cuando encima ves que avanzan, incluso muy bien, alimentando mi pequeña burbuja de autoestima y modesto sentimiento de competencia profesional. ¡Aunque me quede mucho aún por aprender con ell@s!  ¿Os pasa también a vosotr@s? (Alberto, 27.03.2012)

Sólo tengo claro que no puedo dejar de formarme sobre educación y orientación educativa. Porque, logre continuar trabajando o no de ello, me encanta, me llena, me hace feliz. La única "adicción" que tengo es querer seguir aprendiendo cada día y elegí una profesión que me lo permite. Y puede que no la pueda ejercer por ahora, pero una parte de mí siempre lo seguirá intentando; porque sé que puedo hacerlo bien, porque sé que, si sigo preparándome, puedo hacerlo aún mejor. "Lifelong learner", me gusta ese término.

Son muchas cosas las que debería llevarme, pero en el equipaje he dejado un hueco para algún libro que quiero leer. No quiero dejar de dedicar un rato cada día a aprender. Escribiré en este blog en la medida de lo posible, seguramente no tantas entradas cada mes, pero no quiero abandonar este espacio que me ha proporcionado tanto.

Sin más, así, bruscamente, me despido hasta la próxima entrada. Os dejo una frase que encontré el otro día manuscrita en unos apuntes de hace unos años, no sé de quién es, la verdad, tal vez una idea que cacé al vuelo y no quise perder por el camino:

"Nuestra intervención educativa no debe ser sólo eficaz,
 también debe ser motivo de satisfacción personal como docentes."

Un abrazo y suerte también a todos los que también vivís la educación como una pregunta abierta.

4 comentarios:

  1. 1) No dejes de escribir en este blog.
    2) Mucha suerte allá donde vayas.
    3) Vuelve y sé orientador, vales para ello y hacen falta "pakistanís" como tú.

    ¡Buen viaje!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Lagartija. De momento todo va bien. Actualizaré el blog cuando esté un poco más centrado aquí. Confío en poder volver pronto y dedicarme a lo que me gusta y me llena. Muchas gracias por los ánimos, con la distancia se valora aún más las buenas palabras.

      Eliminar
  2. Por cierto, he recuperado mi cuenta de Twitter. He recibido 3 mensajes de Twitter disculpándose por el error

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar