martes, 27 de noviembre de 2012

¿Cómo poner límites a los niños y niñas para que, al menos, no beban lejía?

Acabo de ver, por recomendación en su página del pedagogo y orientador educativo Jesús Jarque, autor del blog Familia y Cole, un pequeño vídeo del pediatra Carlos González para la web Ser Padres  sobre cómo poner límites a los niños:



Lejía - Picto ARASAAC
Después de tanto sentido común y explicaciones sencillas, dan ganas de poner punto final a esta entrada.

En cualquier caso, hay discusiones entre hijos y padres más complicadas a la clásica (¿?) "Mamá, ¿puedo beber lejía?".

Para esas situaciones, podemos utilizar las ideas que compartió el psicólogo Antonio Ortuño Terriza en la mesa de experiencias de las I Jornadas Psicopedagógicas de C.O.P.O.E. en Madrid, el sábado 24 de Noviembre.

Ortuño habla de tres situaciones a la hora de poner límites:

  • 1 - Situaciones en las que el niño o niña no puede bajo ningún concepto tomar decisiones, ya que puede ponerse a sí mismo en peligro o poner en peligro a otras personas. Ante estas circunstancias se impone el principio de AUTORIDAD EMPÁTICA: saber decir no, un NO innegociable.
  • 2 - Situaciones en las que el control se puede y se debe compartir utilizando el principio de NEGOCIACIÓN para establecer compromisos en los que las dos partes ganen algo. En estas situaciones es necesario llegar a un equilibrio entre gratificaciones y esfuerzo.
  • 3 - Situaciones en las que el niño o niña puede tomar decisiones por sí mismo. El control y la responsabilidad es del hijo. Los padres acompañan y se muestran disponibles por si el hijo los necesita, desde el principio de la CONFIANZA y el RESPETO a las decisiones tomadas.

Ortuño ha desarrollado una técnica de intervención con familias e hijos basada en estos principios que llama el Semáforo Inteligente (rojo para la situación 1, ámbar para la 2 y verde para la 3). Explica esta técnica en su libro autoeditado "Familias inteligentes", que nos presentó y promocionó* en las jornadas. (*Sí: Antonio vino a hablar y a que le compráramos su libro, pero merece la pena tener en cuenta lo que en apenas diez minutos de presentación nos transmitió; por eso, porque parecía un tipo majo y porque es valiente autoeditar un libro en los tiempos que corren, le doy un poco de publicidad totalmente gratuita en mi modesto blog).

¿Quieres saber más? Pues aquí tienes el completísimo artículo sobre límites y normas que escribió el maestro Óscar González para su útil Escuela de Padres con Talento (¡más publicidad XD!). Óscar destaca la necesaria y muchas veces denostada DISCIPLINA de los padres y la interiorización de la autodisciplina.

Si la lejía del pediatra, el semáforo del psicólogo, el blog del maestro o esta breve entrada te saben a poco - ya imagino que esperabas muchas más pautas para, al menos, evitar intoxicaciones con lejía -, te dejo algunos enlaces relacionados más abajo. Me temo que ya te imaginabas la respuesta a la pregunta inicial: si quieres que un niño no beba lejía, ¡no le dejes! Para que te quede más claro, añado esta frase de José Antonio Marina de propina:

"Hay que poner límites, porque los niños necesitan 
pautas coherentes y claras para sentirse seguros."



Enlaces relacionados:

2 comentarios:

  1. Verdaderamente, el sentido común puede llegar a ser el menos común de los sentidos... El vídeo parece de 'coña' pero es real como la vida misma... Soy padre de dos hijos y profe en secundaria...

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    1. Estoy de acuerdo, José Luis. Aunque parezca mentira, la realidad supera la ficción. Un saludo.

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