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lunes, 7 de abril de 2014

¿Cuántos "vendedores de humo" intervienen en problemas de desarrollo y aprendizaje?

Imagen realizada a partir de Pictogramas de ARASAAC
Gracias a mi compañera Mª José de Luis, A.L. y psicopedagoga, autora del blog La psico-goloteca, he leído últimamente unos cuantos artículos sobre ciertas terapias alternativas a los tratamientos médicos e intervenciones psicopedagógicas habituales en problemas educativos tales como el TDAH, autismo, dislexia, ... 



En una búsqueda exhaustiva, Mª José encontró artículos como el publicado en el desaparecido blog tubiologia.wordpress.com y que se titulaba "Tratando a un disléxico con pseudociencia o de cómo partirle la cabeza con un martillo"; entradas como esta nos hicieron mirar algunas de estas terapias con sarcasmo pero a la vez con bastante preocupación. Existen unas cuantas parodias en internet que no debemos tomarnos a broma:






La mayoría de estas terapias y tratamientos "alternativos" se caracterizan por:
  1. - Ofrecer resultados espectacularmente positivos en muy poco tiempo e incluso la "curación total" del problema.
  2. - Criticar las intervenciones psicopedagógicas y tratamientos médicos habituales por sus errores, efectos secundarios, poca probabilidad de "recuperación total", ...
  3. - Utilizar argumentos pseudocientíficos que no tienen base en estudios contrastados. En ocasiones, dicen que les apoyan los resultados de la práctica diaria y asociaciones o grupos supuestamente reconocidos. Si no funciona para un niño, dirán que se trata de una excepción o que la familia o el resto de profesionales tienen la culpa. Como en las sectas, cualquiera que rechace sus argumentos, es una persona non grata y casi un hereje.
  4. - Avalar la terapia con multitud de testimonios de personas curadas, familiares y profesionales que nos hablan con "sinceridad y desde el corazón" (y no, como parece más evidente, desde dudosos intereses, sobre todo económicos). Manejan a la perfección el márketing e intentan mover y conmover al potencial cliente desesperado.
  5. - Decir que son los únicos tratamientos que tienen en cuenta y respetan al "paciente", aunque algunos de estas prácticas son en realidad bastante invasivas y poco sutiles.
  6. - A veces, se trata de profesionales que se extralimitan e intentan aplicar métodos con base científica para resolver trastornos que nada tienen que ver con la utilidad real y probada de esos tratamientos. Caen por tanto en el intrusismo.
Los que nos dedicamos a la educación sabemos que muchos problemas y dificultades relacionadas con el desarrollo y el aprendizaje tienen un pronóstico difícil y que la intervención constante y continuada puede lograr lentas mejoras. Los milagros no existen y son mucho más frecuentes los pequeñísimos avances e incluso algunos retrocesos. Nuestro trabajo es una "carrera de fondo". Por eso tal vez florezcan los vendedores de humo que ofrecen lo que los profesionales de la intervención psicopedagógica difícilmente podemos darles.

"Sólo después de años de mucho trabajo, experimentación y muchos errores he visto algunos pequeños (grandes) resultados educativos. Nunca flores de un día." (V. Cuevas, orientador, 22-1-2014)

"El vendedor de humo" - PrimerFrame, 2013

Los profesionales de la salud y de la intervención psicopedagógica pueden tener errores pero es preferible ponerse en sus manos ante problemas de desarrollo y aprendizaje que optar por algunas terapias de dudosos intereses y resultados.

¿Conoces o has sufrido los efectos de algunos de estos vendedores de humo? Añade un comentario a esta entrada.


Te recomiendo leer:

Enlaces relacionados con esta entrada proporcionados por Mª José de Luis:
PD: Aprovecho esta entrada para dar la bienvenida a la blogosfera al nuevo blog de Mª José de Luis, con materiales y reflexiones muy útiles y prácticas para no convertirse en un "vendedor de humo".


4 comentarios:

  1. Hola, soy una estudiante de pedagogía y he encontrado esta entrada que me ha encantado. Estoy totalmente de acuerdo con lo comentado, tanto en el terreno de la educación como en el de la salud existen muchas personas que dedican su tiempo a dar falsas esperanzas sobre la rápida recuperación de las personas que tienen enfermedades o en el caso de la educación, de las personas con dificultades o necesidades especiales. Como tú dices, se debe aclarar que nuestro trabajo no tiene una recuperación instantánea, precisa de tiempo, dedicación y sobretodo mucha paciencia y amor a lo que haces.

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    1. Totalmente de acuerdo contigo, Andrea. Nuestro trabajo "se cuece a fuego lento". Gracias por pasarte por aquí y pararte a comentar.

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  2. Judith Egea10 abril, 2014

    Buenas tardes, yo también soy estudiante de Pedagogía en la Universidad de Murcia, y esta entrada me parece muy interesante, ya que los falsos "curanderos" que decían poder curar enfermedades incurables han llegado hasta el ámbito de la educación. Aprovechándose de gente desesperada por querer resultados inmediatos para sus hijos, sobrinos... El problema de todo esto es la ignorancia y la desesperación, por ello se debe concienciar a los familiares de que la recuperación de estos problemas es lenta y trabajosa. Un saludo

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    1. Estoy de acuerdo, Judith. Una de las cosas que me preocupa es que algunos psicólogos, pedagogos o psicopedagogos se sumen también a algunas de estas "curas milagrosas". Hay quienes ya "venden" que curan la dislexia o el autismo, por ejemplo, con osteopatía ...

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