viernes, 21 de octubre de 2016

¿Qué conclusiones podemos extraer a partir de los métodos de exploración cerebral? Ejemplos de Neuropsicología Forense - E. Goldberg, 2002 (Caso 13)

Te recomendamos ver cómo se explora el cerebro a través de técnicas como las que se muestran en estos vídeos: Electroencefalografía (EEG)Tomografía axial computarizada (TAC), Tomografía por emisión de positrones (TEP) o la Resonancia magnética nuclear (RMN).

José Ignacio Alonso García, profesor de Filosofía, recoge en su manual de Psicología un dilema planteado por el neuropsicólogo Elkhonon Goldberg y relacionado con los métodos de exploración cerebral:
“La conexión entre disfunción del lóbulo frontal y el comportamiento asocial plantea una importante cuestión legal. Supongamos que en una imagen por resonancia magnética (IRM / RMN) o una exploración mediante tomografía axial computarizada (TAC) se encuentra que un criminal presenta evidencia estructural de daño en el lóbulo frontal; o supongamos que se encuentra evidencia fisiológica de disfunción del lóbulo frontal PET o electroencefalografía (EEG). […] 
¿Cuál es la trascendencia legal de tal evidencia? ¿Cuándo anula la responsabilidad criminal? Dos decisiones legales descansan en la evidencia cognitiva:
  • 1) ¿Es el acusado apto para ser sometido a juicio?, y 
  • 2) ¿Está el acusado suficientemente cuerdo para ser considerado criminalmente responsable de sus actos?
“Los estudios de trastornos del lóbulo frontal reúnen bajo el mismo foco la neuropsicología, la ética y la ley.”

Neuropsicología Forense. Fuente de la imagen.
Si te interesa este tema, tres investigadores españoles, M.A. Alcázar Córcoles, A. Verdejo García y J.C. Bouso Saiz publicaron en 2008 este artículo sobre la neuropsicología forense ante el reto de la relación entre cognición y emoción en la psicopatía.

Sin dejar el tema de la Psicología Jurídica, la película "Primal Fear" (1996, traducida en España como 'Las dos caras de la verdad') plantea la evaluación neuropsicológica de un acusado de asesinato que presenta un trastorno disociativo de la personalidad (personalidad múltiple)

Tarea: En el caso planteado por E. Goldberg, ¿crees que podemos establecer conclusiones sobre la responsabilidad criminal de un acusado basándonos en los registros de la exploración cerebral?

El plazo máximo (ya ampliado) para comentar esta tarea es el Viernes 28 de Octubre a las 23:59 h 

60 comentarios:

  1. En mi opinión, el hecho de hacer conclusiones sobre la responsabilidad criminal depende de lo que se encuentre en esas pruebas, debido a que la persona que esta siendo acusada puede tener una enfermedad mental la cual ha hecho que realice una acción que no haría si no la tuviera , habiendo dicho esto, sigue siendo culpable de lo que haya hecho; también creo que depende de su gravedad ya que si afecta por ejemplo al lóbulo frontal se podría demostrar que esto esta afectando a la ética y la ley. Otra cuestión que va unida a esta es el hecho de si no es apto para juicio no puede quedar libre, ya que ¿Que asegura que no vaya a volver a cometer otro acto parecido? por lo que considero que no deberían de ser encarcelados como cualquier otra persona pero si deberían ser ingresados en una facilidad para tratar estas enfermedades.

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  2. Carolina O.23 octubre, 2016

    Las enfermedades en el ámbito legal, son un gran dilema y en varias ocasiones causan grandes conflictos ya que puede haber varios puntos de vista que den lugar a diferentes opiniones que conlleven a distintas conclusiones.
    En mi opinión, en estos casos, la situación del implicado que comete el crimen si que depende de su salud mental ya que es lo que le lleva a realizar diferentes actos y tomar decisiones. En el caso de que se demuestre que poseen algun tipo de patología mental se tendría que valorar la gravedad de su situación y del caso que se esté estudiando en ese momento determinado.
    Lo que sí que creo,es que en el caso que se dictamine cualquier tipo de enfermedad mental, se debería de proporcionar un tratamiento o una cura para evitar que suceda otra vez algo parecido.

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  3. En el ámbito jurídico es necesario estudiar la presencia de problemas mentales en los presuntos culpables de un crimen. Sin embargo, debido a la falta de herramientas para estudiar a fondo el cerebro y las enfermedades psicológicas, a veces es muy difícil determinar si el acusado tiene realmente el problema que dice tener o simplemente está fingiendo.

    En ocasiones, el hecho de tener enfermedades que afecten al normal comportamiento y a la consciencia de los actos puede ser un atenuante de la responsabilidad y por tanto, de la pena que recae sobre el criminal.

    A pesar de que esto puede hacer que el culpable no vaya a la cárcel, puede suponer una reclusión permanente en un centro psiquiátrico especializado del que no pueda salir a menos que los médicos establezcan que se ha recuperado de su enfermedad gracias a medicamentos, terapias, etc.

    Por tanto, necesitaríamos la ayuda de profesionales que determinasen hasta que punto se ha visto afectada la responsabilidad de una persona por sus problemas psicológicos.

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  4. Dado que el lóbulo frontal está asociado a funciones superiores como pensar, planificar o decidir y el individuo del caso planteado por E.Goldberg presenta daños en esta zona (demostrado por IRM y TAC),considero que el sujeto no sería sometido a juicio porque es inimputable penalmente, ya que no podría ser juzgado como responsable de sus actos. Lo que correspondería en tal caso no sería judgarle ni aplicarle una pena de privación de libertad en un centro penitenciario, sino su tratamiento terapéutico o internamiento en un centro sanitario especializado.

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  5. Un registro o exploración cerebral es necesaria en caso de que el sospechoso o acusado presente un comportamiento extraño. El estado mental del acusado debería estar a partir de un nivel límite determinado para que su crimen no tenga repercusiones legales/penales/jurídicas sino médicas, es decir, para que no se considere un acto voluntario y cuerdo, sino un acto causado por una enfermedad cerebral.

    Es cierto que hay que tener un especial control sobre esto, ya que podría llegar a ser una debilidad y una forma de que acusados cuerdos se intenten librar de su condena, pero sería injusto condenar a una persona posiblemente enferma, ya que esa persona enferma mental no puede evitar estarlo, al igual que un diabético, no puede evitar tener diabetes.

    Para resumir, a no ser que el acusado presente un comportamiento anormal, será juzgado y estará a cargo de la ley. En caso de enfermedad, tendrá que ser examinada y estará a cargo médico.

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  6. En mi opinión, si en una persona la cual ha cometido un delito, se ha comprobado posteriormente que esa persona poseía daños o disminución en el lóbulo frontal, se puede comprobar que el acusado no era del todo culpable de lo que había realizado, ya que esa persona poseía una enfermedad o patología, y sería injusto juzgarle como a cualquier otro criminal el cual posee una buena salud mental.

    No obstante, el delito ya está cometido, por lo tanto si se comprueba que la persona efectivamente poseía cualquier tipo de transtorno mental, lo más adecuado y correcto sería examinarla e ingresarla o ser supervisado por un especialista médico, en este caso el psiquiatra.

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  7. E. Goldberg es un neuropsicólogo que expone una relación entre "la neuropsicología, la ética y la ley", en la cual destaca el planteamiento de la influencia de la fisiología cerebral y los actos o comportamientos de un individuo.

    Es verdad que está demostrado científicamente que personas que padecen de ciertos trastornos mentales tienen partes cerebrales desactivadas o que, por alguna razón, no cumplen su función.

    Por ello, soporto la idea de que mediante la exploración cerebral podemos determinar si un criminal debe cumplir con su sentencia o castigo criminal, o si debe acudir a un centro psiquiátrico ya que tampoco puede estar sólo en libertad.

    Por otro lado, la investigación y el apoyo psicológico me parece imprescindible para cualquier persona debido a que, en mi opinión, ninguna persona realiza injusticias sin razón.

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  8. La justicia no puede atender únicamente a las faltas cometidas por un sujeto, sino que también ha de tener en cuenta su estado mental. El juicio llevado a cabo para un individuo en plenas facultades mentales no debería ser el mismo para otro con disfunciones cerebrales, pues estas pueden afectar al comportamiento de numerosas maneras.
    Una persona con algún tipo de disfunción en el lóbulo parietal (principal foco responsable de la aparición de enfermedades mentales en el cerebro), tiene una alta probabilidad de desconocer la bondad o maldad de sus actos, siendo incapaz de hacer un juicio moral adecuado. Las percepciones alteradas de la realidad pueden llevar a un individuo a hacer algo que en óptimas condiciones mentales jamás haría. Por ello, una vez comprobados la culpabilidad y el grado de consciencia de sus actos; en caso de tener algún tipo de trastorno mental, no se debería trasladar al acusado a un centro penitenciario sino ingresarlo en una clínica psiquiátrica. De esta forma, mediante tratamientos psicofarmacológicos, el individuo podría mejorar su condición mental y vivir una vida más normal conforme a sus necesidades.
    Las técnicas y aparatos que hoy en día se usan tienen aún un largo camino por recorrer hasta alcanzar la exactitud completa de sus diagnósticos. Aunque no van mal encaminadas, la determinación del grado de culpabilidad de un criminal no deja de ser un tema polémico que actualmente sigue abierto a discusión y plantea escamosas dudas incluso entre los mejores profesionales.

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  9. Almudena F-B.25 octubre, 2016

    Diferentes estudios parecen demostrar una relación entre disfunciones del lóbulo frontal del cerebro y comportamientos asociales que pueden llevar a conductas criminales. El neuropsicólogo Goldberg plantea el dilema de si es aceptable condenar a un criminal, si se demuestra que efectivamente presenta daños importantes en su lóbulo frontal. Este dilema no tiene una solución fácil y tiene importantes implicaciones, no sólo científicas sino sobre todo legales y éticas.

    Desde mi punto de vista, las técnicas de exploración del cerebro pueden ser un elemento más a tener en cuenta en un juicio, pero no deberían ser la única herramienta para considera a un criminal como responsable o no de sus actos. Veo muy difícil establecer una frontera “científica” para decidir si un daño en el lóbulo frontal es lo suficientemente grave como para considerar que un criminal no es apto para ser condenado. Si estas técnicas junto con otras de psicología forense determinan que alguien tiene claramente trastornadas sus facultades, podría considerarse que cumpliera su condena en un centro psiquiátrico en lugar de en la cárcel.

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  10. El lóbulo frontal es una de las partes mas estudiadas del cerebro y mas interesantes desde el punto de la psicología y la neurociencia en general. Esta guiado por impulsos y estados emocionales capaz de seguir planes y conseguir objetivos. Los lóbulos cerebrales sus funciones mas destacadas son la planificación y resolver problemas específicos.
    Por tanto, yo estoy de acuerdo de que se pueden sacar conclusiones muy probables mediante pruebas a través de las conductas, personalidad basándose en lo que ya saben.

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    1. ¿Y qué opinas sobre la responsabilidad del acusado? / R

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  11. Establecer conclusiones sobre la responsabilidad de un acusado afectado o detectado de una afección cerebral, yo creo que científicamente es muy complicado y arriesgado actualmente, pero se puede pensar que si se ha detectado a través de los diferentes medios de estudio del cerebro que existe una afección, esta persona se puede considerar enferma puesto que su cerebro tiene una diferencia con el cerebro de los demás. La cuestión es si se puede probar que esa afección afecta al razonamiento o altera la conducta sin otras causas que lo justifiquen, o posiblemente pudiera ser una conjunción de diferentes factores lo que también llevaría a estudiar cual es el factor que mayor influye. Por lo tanto llegar a establecer conclusiones entiendo que no es posible, se pueden proponer teorías que pueden ser en algunos casos admitidas pero habría que englobarlas en situaciones o actuaciones específicas.

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  12. Esperanza M25 octubre, 2016

    Bajo mi punto de vista, podemos emitir informes para el juez o tribunal en el que se concluya la existencia de una patología que pudiera tener influencia en la responsabilidad criminal de una persona pero siempre corresponderá al tribunal valorar la incidencia de dicha enfermedad y concluir la existencia de una causa que excluya la exigencia de responsabilidad criminal.

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  13. En mi opinión, el acusado debe ser sometido a juicio ya que ha cometido un crimen pero con un criterio distinto al de un acusado en situaciones normales.
    Si hay una disfunción del lóbulo central, se debe tratar al acusado mediante psicólogos o psiquiatras pero teniendo en cuenta que no puede ser puesto en libertad ya que le puede ocurrir en cualquier otro momento y que vuelva a cometer un crimen.

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  14. José Ángel A.25 octubre, 2016

    En mi opinión, aunque el acusado tenga algún tipo de transtorno mental, si lo hace de forma voluntaria y conscientemente, no es excusa ese transtorno pero, si es diferente el tipo de condena que a un criminal normal.
    Tendría que tratar con psicólogos y educadores que trataran e intentaran curar su enfermedad cerebreal, pero no se pueden sacar conclusiones fijas ya que depende de cada caso

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  15. La relación entre las enfermedades mentales y la justicia genera una gran polémica.
    Algunos estudios parecen demostrar que determinadas disfunciones del lóbulo frontal del cerebro y diferentes comportamientos asociales pueden llevar a generar una conducta criminal.
    Una persona con algún tipo de disfunción en el lóbulo mencionado anteriormente tiene una alta probabilidad de desconocer si lo que hace es bueno o malo, siendo incapaz de juzgar moralmente de forma adecuada.
    Percibir la realidad de una forma alterada hace que el individuo pueda llegar a hacer algo que en condiciones normales no haría .Por esta razón, en mi opinión, la justicia debe comprobar si el sujeto era consciente de sus actos y si se siente culpable o no de ellos. Esto hace que si el acusado tiene algún tipo de trastorno deba ser ingresado en un centro psiquiátrico y tratado con los fármacos requeridos en lugar de ingresar en prisión.

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  16. En mi opinión, si hay correlación demostrada científicamente entre la disfunción y el comportamiento criminal,esto no sería considerado un crimen ya que se consideraría como una acción "involuntaria",es decir,en el caso de que todos los individuos con disfunción en el lóbulo frontal fueran criminales,esto se convertiría en un atenuante ya que sabríamos con certeza que el comportamiento criminal sería debido a esta disfunción. Sin embargo,se tendría que llevar a juicio a estos criminales ya que en verdad son culpables de sus actos. Es verdad y sería justo tener también en cuenta sus disfunciones con ayuda de especialistas ya sean psicólogos o psiquiatras.

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  17. En mi opinión, los registros cerebrales deben ser tenidos en cuenta a la hora de juzgar a un criminal. Si este registro muestra daños cerebrales, lo más probable será que el individuo no haya actuado con consciencia plena.

    Sin embargo, no debe ser el único factor a tener en cuenta. La ciencia puede cometer errores y la propia naturaleza puede sorprendernos mostrando que, a pesar de tener cierta disfunción cerebral, esta no tiene por qué ser determinante a la hora de actuar en el individuo.

    Manteniéndose dentro de la objetividad y evaluando las pruebas y casos, siempre se podrá condenar al criminal correctamente, y, en el caso de que el crimen haya sido cometido por alguien sin pleno control sobre sí mismo, se podrá determinar si es apto para un juicio o para la condena.

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  18. Alfonso S-Q26 octubre, 2016

    Según varios estudios, existe una conexión entre disfunción del lóbulo frontal y el comportamiento asocial y el neuropsicólogo Elkhonon Goldberg nos plantea el siguiente dilema: ¿En caso de que un criminal tenga dañado el lóbulo frontal, se le debería responsabilizar por su crimen?
    Desde mi punto de vista, esta persona no debería ser juzgada de la misma manera que una persona que esté mentalmente equilibrada, considero que habría que proporcionarle un tratamiento y, además, debería ser supervisado por un especialista, aunque también creo que no le exime plenamente de sus actos.

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  19. Este tipo de juicios plantean una gran controversia. A mi parecer, si al realizar una prueba se obtuvieran resultados en los que se mostrara una lesión en el lóbulo frontal, el juicio debería continuar, ya que sigue habiéndose cometido un crimen, pero la manera de abordar la situación, debería cambiar drásticamente.
    Una criminal con plenas facultades mentales ha de ser juzgado de manera completamente distinta a alguien con una patología cerebral o un daño físico en el cerebro, ya que en el segundo caso habría un gran atenuante.
    El paciente debería ser estudiado psicológicamente a fondo y sometido a pruebas médicas, con el testigo de un doctor especializado, el juez debería tomar una decisión. El criminal no podría salir del asunto sin ningún tipo de repercusión, pero la pena que debiera cumplir podría tener que ver con terapias psicológicas o tratamientos psiquiátricos.

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  20. La relación entre las enfermedades mentales y la responsabilidad criminal, produce grandes debates. ¿Es responsable una persona con problemas mentales de un delito que ha cometido? ¿Debe ser juzgado del mismo modo que una persona sin problemas mentales?
    En mi opinión, un individuo con disfunción en el lóbulo frontal, no debe ser juzgado del mismo modo que alguien que carece de este problema, ¿acaso sabemos si esa persona era plenamente consciente de lo que estaba haciendo? Por lo que creo que los estudios del cerebro y de sus daños deben ser tenidos en cuenta en un juicio a la hora de valorar la sentencia de un acusado. De cualquier modo, estas personas deberían recibir un cuidado médico, para impedir que vuelvan a cometer los mismos delitos.

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  21. En mi opinión cuando se le acusa de un crimen o delito a una persona que tiene problemas mentales o problemas cerebrales si se deberían llevar a juicio pero una vez allí deberían tener en cuenta estos problemas y estos deben están demostrados por un médico.
    No se le deberia acusar como si ese crimen lo hubiera realizado una persona que se encuentra en su perfecto estado mental y cerebral. Pero también dependería del grado de sus problemas es decir una persona que tiene problemas mentales no muy graves y comete un delito grave cómo puede ser un asesinato sí debería ser juzgado de manera más normalizada, de una manera que se asimile más a como juzgarían a una persona que está en sus perfectos estados mentales,pero si esa si una persona tiene muy graves problemas mentales y comete un delito grave en ese caso dependería porque ese acto a podido ser involuntario, es decir que en el momento en el que se realizó el delito la persona no era consiente de ello.

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  22. En el dilema planteado por E.Goldberg considero que el daño o disminución del lóbulo frontal es un dato obviamente importante, y que ha de ser tenido en cuenta. Pues eso hace que el acusado no sea completamente culpable de sus actos, pues sufre una patología. Sin embargo eso no le exime de culpa, y nada asegura que no pueda realizar en el futuro un crimen similar. Por ello es importante saber si el acusado tenía conocimiento o no de su problema, y si en algún momento de su vida a recibido tratamiento. En caso de que la respuesta sea no debería recibir ayuda psicológica o psiquiátrica de inmediato y si la respuesta es si, debería buscarse la razón de que el tratamiento no halla sido efectivo.
    La libertad del acusado debería estipularse legalmente y concederse o no dependiendo de la gravedad del crimen

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  23. En el momento de juzgar a un criminal es necesario estudiar la presencia de problemas mentales. Aunque veces es muy difícil saber si el acusado tiene realmente un problema o simplemente se lo ha inventado debido a la falta de herramientas de estudio.

    E.Goldberg planteará que el lóbulo frontal nos permite ocuparnos de procesos mentales complejos, cómo controlan nuestro juicio y nuestro comportamiento social y ético. Así de esta manera si este está afectado, ha de tenerse en cuenta a la hora de juzgar a un supuesto criminal.

    En mi opinión , dentro de los problemas mentales, se ha de tener en cuenta la gravedad de estos a la hora de la condena. Imponiendo castigos más parecidos a situaciones normales cuanto más leves sean los trastornos, y llegando incluso al internamiento en centro psiquiátrico de por vida en caso de problemas muy graves..

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  24. Alejandro A.27 octubre, 2016

    Antes de juzgar a un acusado primero tendremos que realizar alguna prueba para comprobar su estado mental (por ejemplo un TAC), si esa prueba rebela que el acusado tiene un problema cerebral, entonces no podrá ser puesto en libertad, pues puede cometer otro delito, pero si tendrá que ser sometido a un juicio y ser ayudado para poder resolver dicho problema cerebral.

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  25. Primero de todo, el acusado, tiene que presentar algún comportamiento extraño para ser sometido a un estudio del lóbulo central, ya que no es cien por cien seguro; si es así, su condena es cuestionada, ya que el acto no podría haberse hecho a conciencia ya que esa persona padece una enfermada mental. Pero siempre la justicia está en mano de los jueces, ellos decidirán si esa persona ha de ser condenada o no, suponiendo que esta padeciera un trastorno.
    A mi parecer, el acusado, tal vez no tendría que ser condenado ya que como dije no tenía conciencia, pero no tiene porque ser así, el acusados, puede padecer un trastorno pero cometer un delito siendo consciente; por eso es un proceso difícil de estudiar.

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  26. En mi opinión no, ya que me parece que es falso adquirir conocimiento usando estos dispositivos y que no se podría adquirir información sobre el supuesto criminal.
    Es parecido al detector de mentiras, este aparato mediante ondas indica si estas mintiendo o no, pero leí hace tiempo un articulo que decía que esta maquina se basaba en la velocidad a la que corre la sangre por ejemplo y otros datos irrelevantes, te mide tu nerviosismo y en base a eso da una solución, una respuesta.
    Por eso creo que esto no es así.

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    1. La prueba de "detector de mentiras" no es similar a las que se mencionan en el caso que nos ocupa. / R

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  27. Desde mi punto de vista, en un juicio no se debe juzgar igual a una persona con daños en el lóbulo frontal( problemas mentales)que a alguien que esta totalmente cuerdo y es plenamente consciente de sus actos. Dicha persona con transtornos mentales no se exime de sus actos, pero la condena tendría que ser diferente.

    Y con diferente no me quiero referir a menor, lógicamente tendría que cumplir una pena de cárcel, pero no sin antes recibir un tratamiento psiquiátrico y ser supervisado por un médico (psquiatra).

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  28. Después de varios estudios queda demostrado y reflejado que existe una relación entre daños o disfunciones en el lóbulo frontal del cerebro y el cometimiento de actos criminales. En base a esto, lo único que queda claro es que una persona paciente de estos daños sí que debe ser juzgada por sus acciones pero de manera totalmente diferente a una persona que es consiciente plenamente de sus hechos. Todo lo mencionado anteriormente, debe llevarse a cabo con la seguridad de que el acusado padezca esos daños.
    Bajo mi punto de vista, nadie tiene el derecho de juzgar a nadie que no esté en condiciones para actuar como una persona sana sin haberle tratado antes psicológicamente o incluso a través de medicación. Aunque nos resulte extraño o díficil de comprender una enfermedad mental es igual que una enfermedad física en cuanto a que ambas perjudican y dañan tu forma de vida, impidiéndote llevar un modelo de vida corriente. Es más estas enfermedades que afectan a la mente, en ocasiones, hacen que el enfermo actue como si fuese una persona totalmente distinta a la que en realidad es, sin poder controlar sus acciones. En mi opinión se puede concluir defendiendo que estas personas acusadas no son "libres" y nadie es quién para juzgarlas como ello.

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  29. Un tema importante para el derecho penal en nuestro país, es el relacionado con las personas que presentan un trastorno mental (ya sea transitorio o permanente), y cometen conductas sancionadas por nuestra ley penal, es cuando surgen una serie de cuestionamientos y situaciones que complican la impartición de justicia. Los avances entre cerebro y conducta, la validación de pruebas neuropsicológicas y el desarrollo de la Neuropsicología Clínica permiten realizar una valoración fiable de la naturaleza del daño cerebral, sus diversas secuelas y la gravedad de estas. El daño cerebral conlleva una serie de alteraciones en las capacidades cognitivas, emocionales y conductuales que afectan de modo decisivo el ámbito familiar, laboral, social y personal. En estos casos, el papel fundamental del neuropsicólogo forense será la valoración de estos problemas neuropsicológicos y ofrecer información adecuada en las causas judiciales. De lo anterior se deduce que toda alteración mental que afecte a estas funciones psicológicas es causa de inimputabilidad. El concepto de imputabilidad, que tiene una base psicológica, comprende el conjunto de facultades psíquicas mínimas que debe poseer un autor de un delito para que pueda ser declarado culpable del mismo.

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  30. Creo que lo primero que habría que hacer es buscar una correlación directa entre la actuación del criminal y sus lesiones cerebrales. En caso de ser así, es obvio que esa persona no puede ser puesta en libertad pues, consciente o inconscientemente podría provocar daños en la sociedad.

    En mi opinión, el penado debería ser internado en un centro psiquiátrico o de vigilancia, y no en prisión, pues esta busca la reinserción del preso en la sociedad por otros metodos.

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  31. Hoy en día, con las nuevas tecnologías y los complejos aparatos utilizados en la medicina y en investigaciones, se puede explorar el cerebro en gran parte, y varios estudios hablan de una relación entre el comportamiento y la capacidad de control de los individuos con su composición cerebral, como algún daño en el lóbulo frontal.
    Claramente, cualquier persona que sufra una disfunción cerebral, no se encuentra en su sano juicio, por lo que sus actos no pueden ser valorados de la misma forma, que otra persona que sea completamente consciente de sus actos y los realice a propia voluntad. Por eso mismo, yo creo que en el ámbito legal, no se puede juzgar de la misma manera a un crimínal que padece alguna enfermedad mental, que al resto de personas que incumplen la ley.
    Por otro lado, al no considerarse personas con libertad, ya que no tienen responsabilidad, necesitan tratamientos psiquiátricos y una estricta vigilancia, ya que su cerebro les impide ser personas cuerdas y por lo tanto pueden ser peligrosas para la sociedad.

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  32. Desde mi punto de vista creo que sí afectan los problemas mentales sobre la responsabilidad del acusado ante el crimen cometido, es decir, la justicia debe tener en cuenta el estado mental de la persona.

    Por tanto, pienso que el juicio al que esta sometido no debe ser igual que cualquier otro en el que la persona dota de sus plenas facultades. Pero no creo que esto sea razón para considerar al criminal no responsable del acto cometido, y no hacerle cumplir una pena por ello, pena la cual puede ser llevada a cabo en un centro psiquiátrico con el objetivo de tratar sus problemas.

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  33. En el ámbito jurídico, por un lado no seria justo juzgar de la misma manera a una persona con problemas mentales ya que se puede ver que mediante la exploración cerebral se pueden saber que el lóbulo frontal está relacionado con funciones como pensar y decidir pero también cómo poder hacer el bien o el mal, ya que no lo controlan. Pero por otro lado yo creo que se debería juzgar a todos por igual y "castigar" del mismo modo tanto a los que tienes problemas como a los que no.
    Pero aun así la justicia debe averiguar el trastorno de dicha persona y valorar sobre ello.

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  34. Guillermo S.28 octubre, 2016

    Uno de las grandes cuestiones que le surgen a la justicia es la disyuntiva entre la consciencia de un persona que no está cuerda. A mi parecer no se puede juzgar de la misma manera a una persona que es totalmente consciente de sus actos con una que pueda tener algún trastorno mental lo que no le permitiría ser totalmente consciente de sus actos. Sin embargo no se puede establecer si una persona está suficientemente cuerda para ser juzgado como una persona normal, en mi opinión el hecho de tener un trastorno mental es un factor muy a tener en cuenta pero también a de haber una explicación científica/psicológica que pueda explicar este comportamiento irracional. A su vez una persona que padece un trastorno mental no a de ser castigada de la misma manera que una persona cuerda.

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  35. En mi opinión, los registros cerebrales tienen que ser tenidos en cuenta a la hora de juzgar a los criminales. Porque si este registro tiene daños cerebrales, es probable que el individuo no sea consciente totalmente de sus actos.

    Pero, no debe ser el único factor a tener en cuenta.Porque la ciencia se puede equivocar ósea que no tiene por qué ser determinante a la hora de actuar en el individuo.
    Por lo tanto hay que juzgar y condenar al criminal asándose en las pruebas evidentes.

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    1. Parece que lo has redactado con prisas, Irene. ¡Espero que el acusado no acabe "asándose"! / R

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  36. El planteado por el neuropsicólogo Elkhonon Goldberg es un tema complicado a la par de polémico. Si se demuestra que la conducta criminal de un delincuente está relacionado con algún trastorno, la persona no estaría apta para someterse a un juicio, ya que no sería justo ni lógico juzgarle como una persona que se encuentre en plenas facultades. Por lo tanto, esa no sería la solución adecuada en este caso.
    Es cierto que esta persona no es completamente culpable de sus actos, aunque alguien que tenga un trastorno que le suponga una conducta criminal no está capacitado para seguir viviendo en nuestra sociedad. Esta gente debe ser enviada a centros especiales donde les ayuden a tratarles sus enfermedades, y, si es posible, donde consigan superarlas para así poder volver a reinsertarse en la sociedad.

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  37. Alejandro G.28 octubre, 2016

    En primer lugar, dejar claro aue este es un tema en donde hay opiniones muy dispares y ninguna de ellas tiene que ser descabellada necesariamente.
    Dicho esto, tengo que decir que en mi humilde opinión creo que aún no tenemos la tecnología necesaria para ver si los registros de la exploración cerebral determinan la responsabilidad criminal de un acusado; y en segundo lugar tengo que decir que, independientemente de si el individuo estaba "cuerdo" o no, el daño que ha hecho es el mismo siempre, por lo que hay que ingresarles en centros especializados siempre en función de su trastorno, la gravedad de lo que han hecho... con el fin de reinsertarles en la sociedad ( es verdad que algunas personas con una psicopatía muy grave jamás podrán reinsertarse y deberan permanecer ingresados durante toda su vida por el bien de los demás y de él mismo al fin y al cabo).

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  38. Elkhonon Goldberg propone un debate bastante difícil de discutir, sobretodo con tan pocos datos. Es complicado decidir si una persona puede ser o no juzgada penalmente si tiene un problema en el cerebro, como por ejemplo, en el lóbulo frontal en este caso.

    Pienso que cada persona es diferente y tampoco podemos juzgar sin observar la conducta y personalidad de cada uno.

    Por otra parte no sería apto yo creo para ser acusado criminalmente porque no los controla y pueden ser superior a sus fuerzas.
    Para eso hay sitios especiales para que las personas con este tipo de problemas sean tratados para que no aumente el transtorno y se pueda controlar.

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  39. Una persona con un daño del lóbulo frontal no se sabe si debe ser igual juzgada que una sin ellos.

    En mi opinión cada delincuente debería ser derivado a centros distintos ya que el trato de uno debe ser psicológico mientras que a otro se le debe aislar de la sociedad.

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  40. El plazo de entrega de esta tarea ha finalizado. En cualquier caso, aquello alumnos y alumnas que no hayan contestado, deben hacerlo antes del final de esta evaluación. Un saludo.

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  41. Buen trabajo de argumentación. La configuración de la Psicología Jurídica se fundamenta como una especialidad que desenvuelve un amplio y específico ámbito entre las relaciones del mundo del Derecho y la Psicología tanto en su vertiente teórica, explicativa y de investigación, como en la aplicación, evaluación y tratamiento.

    Aquí resumo la valoración de vuestros trabajos. He tenido en cuenta especialmente la forma de argumentar, más allá de justificar la culpabilidad o inocencia del protagonista del caso.

    MUY BIEN (MB): Alejandro G., Alfonso S-Q., Almudena F-B, Ana L-G., Ana B., Ana P., Blanca A., Casilda D., Claudia S., Elena Z., Esperanza M., Icíar E., Javier A., Jimena A., José Ángel A., Laura C., Lucía B., María L., Pablo M., Paloma Z., Rosa D., Sara R., Sofía S.

    BIEN (R): Alejandro A., Blanca M., Borja P., Carmen H., Carolina O., Eugenia M., Guillermo S., Ignacio A., Irene M., Itziar B., Jacobo M., María M., Sarah M.,

    REGULAR (R): Andrés B., Irene V., Mariana S.

    TARDE (T): El resto. Debéis entregar esta tarea antes del final de la evaluación para poder ser evaluados en esta asignatura.

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  42. Considero que es primordial saber si sus acciones están directamente relacionadas con sus daños cerebrales. Si es directamente relacionado, considero que en vez de ser juzgado como un criminal mas, se debería considerar al enfermo, como un criminal por enfermedad, ya que antes de encarcelarle o enjuiciarle, debemos mandarle a un manicomio para ser tratado.
    Sin duda se trata de una realidad muy polémica

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  43. Guillermo C.01 noviembre, 2016

    Lo primero seria saber si su enfermedad tendría influencia en sus actos y si es así seria necesario otro tipo de juicio, y por tanto la responsabilidad debería ser menor, debería seguir preso pero en este caso en un lugar donde intenten curarle la enfermedad.

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  44. Cualquier cosa podría ser el desencadenante de una acción delictiva. Para conocer las causas por las cuales se produce un acto criminal tenemos que conocer las causas biológicas y físicas. Muchos crímenes se producen por un gran consumo de drogas del delincuente, o por alguna razón que desencadena un comportamiento agresivo que acaba, en ocasiones, con un asesinato. Eso que provoca este comportamiento, a veces, va relacionado al funcionamiento cerebral del individuo, y eso es lo que hay que conocer,¿realmente el individuo estaba cuerdo cuando se produjo el crimen?.

    Si esta persona es evaluado por un gabinete psicológico y estos determinan que este no se encontraba en sus plenas facultades, tendría que ser juzgado de cierta manera diferente evitando la cárcel y siendo internado en un lugar para tratar la enfermedad.

    En la actualidad es un tema muy discutido, que cuenta con diferentes puntos de vista.

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  45. En mi opinión, podremos extraer ciertas conclusiones, pero ni mucho menos definitivas. Si es verdad que dependiendo del daño cerebral que un criminal posea la condena puede ser reducida e incluso anulada (dependiendo del caso, claro) pero habría que fijarse también en lo que ha hecho y en cómo lo ha hecho.
    Mi conclusión es que basarse en la exploración cerebral puede ayudar a "comprender" a un criminal o a reducir su condena, pero ni mucho menos saca conclusiones definitivas como para dictar sentencia.

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  46. El lóbulo frontal es un área de la corteza cerebral de los vertebrados. En los seres humanos está localizado en la parte anterior del cerebro.
    En el caso que ofrece E. Goldberg aparece un criminal con esa zona dañada ¿Podemos establecer conclusiones sobre su responsabilidad criminal?
    En este caso no sabemos con precisión si esa zona dañada ha hecho que el acusado realice el crimen, pero de mayor o menor forma ha afectado a su comportamiento, por eso el acusado debe recibir ayuda y si al final es juzgado, que sea de forma diferente acorde a su patología.

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  47. En el caso planteado por E.Goldberg se establece una posible correlación entre un trastorno en el lóbulo frontal del cerebro y ciertos comportamientos asociales y conductas delictivas.

    Actualmente en el sistema jurídico ya se intenta determinar y valorar el estado mental y psicológico del acusado al realizar el acto criminal para poder atribuirle (o no) la responsabilidad de sus actos.

    En la actualidad, la actuación pericial de la Psicología está siendo reclamada en orden creciente. Cada acto jurídico se articula y activa para satisfacer demandas de personas que creen lesionados sus derechos. De ahí que cuando se perita sobre la conducta de las personas, los fines del derecho y de la psicología convergen en la búsqueda de la satisfacción de las partes litigantes.

    A pesar de ello, yo creo que aún hay muchos factores que se siguen sin tener en cuenta debido a nuestro desconocimiento en este campo. A esto se suma la dificultad de establecer un límite claro y preciso para discernir en qué situaciones ha habido intencionalidad y en cuales ha habido condicionamiento por trastornos psicológicos.

    De cara al futuro tengo una visión optimista… creo que en un futuro se podrá establecer ese límite fundamentándolo en nuevos descubrimientos acerca de la conducta humana. Como decía Aristóteles, la virtud está en el término medio

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  48. Los lóbulos frontales (ocupan un 30% de nuestra masa cortical) están implicados en funciones como la conducta abstracta, la síntesis intelectual o la misma conducta ética y su destrucción no afecta de forma directa a las funciones básicas cognitivas como la percepción, la memoria o la atención. Esta estructura de nuestro cerebro puede ser dañada por diferentes factores (lesiones, traumatismos craneoencefálicos, tumores cerebrales, etc.)
    Hay trastorno de tipo neurodegenerativo denominado demencia frontal, el propio término indica que es un tipo de demencia que afecta sobretodo a los lóbulos frontales.

    Algunos efectos que se producen son el deterioro de la creatividad, intuición, ven afectados su control de impulsos y desarrollan conductas sociales inaceptables; estos no tienen en cuentas las normas sociales y no se ven limitados por miedo al castigo o a las sanciones sociales. Pierden totalmente el control al tomar decisiones.

    En mi opinión a una persona con este tipo de trastorno sería ilógico apresarla, a parte de que en la cárcel sigue viviendo en convivencia y puede ser un peligro, lo que necesita es acudir a un psiquiátrico que trate de mejorar su calidad de vida mediante un diagnóstico y tratamiento, haciendo uso de la correcta medicación.
    También terapia de grupo con personas con su mismo problema resultarían útiles, puesto que aquellos con este tipo de trastorno no se dan cuenta de que lo poseen como ocurre con la bipolaridad y a lo mejor, viéndolo con sus propios ojos les ayudaría a capacitar.

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    1. La relación entre las enfermedades mentales y los procesos judiciales no son un tema sencillo sobre el que hablar, pero en mi opinión si se debería tener encuentra un posible trastorno psicológico del sujeto.
      Las personas que se encuentra bajo los efectos de estos problemas mentales a menudo difieren de lo que está bien o mal y no son capaces de distinguir si están haciendo algo que no deben, por lo tanto no deberían ser juzgados bajo el mismo baremo que una persona que no padezca estos problemas.Estos individuos generalmente se encuentran estados en los que no tienen consciencia alguna de lo que hacen.
      Por ello no deberían ser juzgados de igual manera, aunque sí deberían ser ingresados en centros psiquiátricos en los que se les ayude con sus trastornos.
      El problema de esto es que muchos crimínales se podrían beneficiar de esto alegando tener alguna enfermedad mental.

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    2. En mi opinión, el acusado debe ser sometido a juicio, ya que ha cometido un crimen y por ello merece un castigo, aunque este debe ser tomado teniendo en cuenta su situación. A parte de este castigo, esta persona deberá ingresar en algún centro donde este vigilado por psicólogos y psiquiatras para que no vuelva a suceder algo parecido.

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  49. Corrección de tareas publicadas más tarde (en algún caso, por problemas técnicos que me habéis comunicado):

    MUY BIEN (MB): Gonzalo L., Miryam B.
    BIEN (B): Sara A., Felipe M., Irene G.,
    REGULAR (R): Carlos V., Guillermo C.,

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  50. Hoy en dia, las enfermedades y alteraciones o problemas mentales tienen mucho que ver en relación con las conductas y comportamientos de las personas.

    Desde mi punto de vista, el criminal debe ser juzgado, ya que es persona y todos tenemos tanto los mismos derechos como mismas consecuencias; pero en ese juicio deberán tener en cuenta su posible alteración, ya que posiblemente el no mate por voluntad propia, sino por una reacción mal procesada por el cerebro, ya que posee esa alteración.

    Al ser juzgado también se deberá tener en cuenta la gravedad de esa posible patología, y en vez de aplicar un castigo como reprimenda, yo proporcionaría una cura a esa enfermedad o alteración.

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  51. Muchos estudios demuestran que hay una relacion entre el lobulo frontal del cerebro y comportamientos criminales. Un neuropsicologo plantea si es es aceptable condenar a una persona si presenta realmente daños en el lobulo frontal. Este es un problema que tiene muchas opiniones tanto cientificas como morales.
    Yo creo que si alguien comete un delito y posteriormente se demuestra que esa persona tiene un problema mental, no hay que juzgarle porque no esta en plenas condiciones, pero si que habria que llevarle a un psiquiatrico.

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  52. Pese a los daños y situaciones a las que pueda ser presentada una persona debemos entender que un crimen no solo afecta a la persona que lo realiza, mediante lo jurídico , sino también a aquella que lo recibe, por esto mismo, algo debe subsanar el daño cometido y un daño en el lóbulo frontal no debería eximir de culpa a aquel que lo comete.
    Sin embargo, esto desvirtuaría gran parte de la actividad criminal realizada hasta la fecha y el concepto de responsabilidad debería ser revisado. Pese a esto el ser humano debe encargarse de ampliar sus estudios hasta tal punto que sepamos causas de ese daño en el lóbulo, y sobre todo una forma justa de tratar estas situaciones

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  53. Los registros cerebrales deben ser tenidos en cuenta a la hora de juzgar a un criminal. Si este registro muestra daños cerebrales, lo más probable será que el individuo no haya actuado con consciencia plena.
    Sin embargo, no debe ser el único factor a tener en cuenta. La ciencia puede cometer errores y la propia naturaleza puede sorprendernos mostrando que, a pesar de tener cierta disfunción cerebral, esta no tiene por qué ser determinante a la hora de actuar en el individuo.
    Manteniéndose dentro de la objetividad y evaluando las pruebas y casos, siempre se podrá condenar al criminal correctamente, y, en el caso de que el crimen haya sido cometido por alguien sin pleno control sobre sí mismo, se podrá determinar si es apto para un juicio o para la condena.

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  54. Según lo visto, alteraciones en el lóbulo frontal del cerebro pueden ser determinantes a la hora de formar inclusive comportamientos criminales. Así, debemos tener claro que en ocasiones la persona que realiza el crimen padece un problema mental, por ejemplo en un caso de sociopatía o psicopatía el asesino psicópata carece de empatía, lo cual reduce su moralidad.

    De este modo, si el transtorno es suficientemente grave y no producto de una invención o período transitorio, debiendo ser cuidadosamente estudiado, debería ponerse al acusado en una prisión preventiva para ser investigado y poder conocer mejor la enfermedad sufida, logrando de esta manera sacar conclusiones mejores de esta enfermedad, y mantener controlado a alguien que podría ser peligroso.

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  55. En primer lugar, dejar claro que este es un tema en donde hay opiniones muy dispares y ninguna de ellas tiene que ser descabellada necesariamente.
    Dicho esto, tengo que decir que en mi humilde opinión creo que aún no tenemos la tecnología necesaria para ver si los registros de la exploración cerebral determinan la responsabilidad criminal de un acusado; y en segundo lugar tengo que decir que, independientemente de si el individuo estaba "cuerdo" o no, el daño que ha hecho es el mismo siempre, por lo que hay que ingresarles en centros especializados siempre en función de su trastorno, la gravedad de lo que han hecho...con el fin de reinsertarles en la sociedad (es verdad que algunas personas con una psicopatía muy grave jamás podrán reinsertarse y deberán permanecer ingresados durante toda su vida por el bien de los demás y de él mismo al fin y al cabo).

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