lunes, 20 de febrero de 2017

46. Teorías explicativas de la personalidad.

ü  Cuestiones: ¿Cuáles son las principales teorías que explican la personalidad humana? 

Las teorías psicológicas sobre la personalidad tratan de explicar cuál es su génesis, cómo se desarrolla y, finalmente, qué mecanismos pueden utilizarse en la modificación de algunos de sus rasgos. Realizaremos una breve exposición de algunas de las teorías más importantes.

·       Teorías psicodinámicas (Sigmund Freud). Conceden gran importancia al inconsciente y se centran en el funcionamiento de la personalidad, en especial, de los conflictos internos.
o   Para explicar la personalidad, Freud, fundador del psicoanálisis, se centra en la influencia de las experiencias infantiles tempranas, en los motivos y conflictos inconscientes y en los métodos con que la gente enfrenta sus impulsos sexuales y agresivos.
o   De acuerdo con Freud (1920), nuestros pensamientos, reacciones y decisiones están determinados por dos tipos pulsiones inconscientes: eros (pulsiones de vida) y thanatos (pulsiones de muerte).
o   Estas pulsiones se rigen por dos principios: el principio de placer (energía psíquica inconsciente que trata de satisfacer los impulsos instintivos de supervivencia, reproducción y agresión y persiguiendo siempre su satisfacción inmediata) y el principio de realidad (por medio del razonamiento inteligente, el Yo, que trata de adaptarse al ambiente, regula los deseos en función de la cultura y renuncia al placer inmediato a favor de un placer futuro. No debe entenderse como opuesto al placer, sino como un ajuste de éste a las condiciones externas).
o   Según el modelo estructural de la personalidad de Freud, la personalidad consta de tres estructuras:
§  El ello, (id), la única estructura presente al momento de nacer. Se trata de una energía psíquica inconsciente que influye en la dinámica de la personalidad tratando de satisfacer los impulsos instintivos de supervivencia, reproducción y agresión persiguiendo siempre su satisfacción inmediata.
§  El yo, (ego), nexo del ello con el mundo real, controla las actividades conscientes del pensamiento y del razonamiento y funciona conforme al principio de realidad.
§  El superyó (superego) aparece en la primera infancia y es el guardián moral o la conciencia y ayuda al individuo a funcionar en la sociedad. Compara además las acciones con el ego ideal de la perfección. Representa los valores que los padres y educadores van comunicando al niño/a como ideales.

·       Teorías conductistas. La personalidad se expresa por la conducta y la conducta depende del ambiente. Para los autores conductistas la personalidad es producto de la historia, exclusiva, de reforzamiento de cada individuo, está formada por un conjunto de hábitos que se muestran más o menos estables y permanentes y que provocan respuestas similares ante una agrupación de estímulos determinados.

·       Teorías del aprendizaje cognitivo-social (Bandura). Las personas organizan internamente sus expectativas y valores para guiar su conducta.
o   Según Bandura, las personas se organizan ellas mismas, son proactivas, reflexivas y autorreguladoras, no simples organismos reactivos moldeados y dominados por los sucesos externos. También destaca la importante función de la planificación hacia adelante, puntualizando que nos fijamos metas, prevemos las consecuencias probables de las acciones futuras, seleccionamos y creamos cursos de acción que produzcan los resultados deseados y eviten los negativos.

·       Teorías de los rasgos. Tratan de identificar qué rasgos forman la personalidad y cómo se relacionan con el comportamiento real.
o   Los rasgos son características definitorias del individuo que son relativamente estables y generales, es decir, un rasgo es una disposición a comportarse de manera estable en diversas circunstancias. Hay personas mentirosas, habladoras, valientes, etcétera.
o   El grado en que un rasgo está presente en cada persona se sitúa en un continuo que va desde la afirmación plena en un extremo hasta su término opuesto en el otro.
o   Durante el siglo pasado se realizaron varios intentos de reducir los rasgos individuales de la personalidad a un número limitado de categorías o tipos. Gordon Allport señaló que podrían utilizarse miles de palabras para describirlos. Raymond Cattell identificó 16 rasgos básicos aplicando el método estadístico del análisis factorial.
Autores como Goldberg o McRae hablan de 5 grandes rasgos de la personalidad:
§  Extraversión: va de lo sociable, divertido y afectivo en un extremo a lo retraído, silencioso y cauteloso en el otro.
§  Afabilidad: va de la bondad, confianza y cooperación en un extremo a lo irritable, suspicaz, testarudo en el otro.
§  Responsabilidad: va de la buena organización, autodisciplina y responsabilidad en un extremo a lo desorganizado, negligente y falto de escrúpulos en el otro.
§  Estabilidad emocional: va de la serenidad y tranquilidad en un extremo al nerviosismo y ansiedad, excitación e hipocondría en el otro.
§  Apertura a la experiencia: va de lo imaginativo, sensible e intelectual en un extremo a lo prosaico, insensible y simple en el otro.
·       Teorías humanistas (Carl Rogers). Ponen énfasis en la experiencia subjetiva privada y en el crecimiento personal.
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o   Para Rogers, el ser humano desarrolla su personalidad al servicio de metas positivas: todo organismo nace con ciertas capacidades, aptitudes o potencialidades innatas, que tiende a desarrollar a lo largo de la vida convirtiéndose en lo mejor que puede llegar a ser. 
Además de tratar de cumplir el potencial biológico innato, los seres humanos tratamos de hacer realidad nuestro autoconcepto, nuestro sentido consciente de quiénes somos y qué deseamos hacer con nuestra vida, a lo que Rogers dio el nombre de tendencia a la autorrealización. La personalidad se constituye como resultado del propio proceso de autorrealización: si un sujeto la alcanza, su personalidad será madura y equilibrada; en caso contrario, nos hallaremos ante personalidades insatisfechas y, por tanto, desequilibradas.

Fuente:
Ø  Libro de texto: Ramírez, J. (2008) Psicología. Barcelona: Almadraba. Unidad 10 – La personalidad.  Pág. 138-149;
»   Alonso García, J.I. (2008). Psicología. Bachillerato. Madrid: McGraw-Hill. Unidad 14 – La personalidad. Pág. 284-296.

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