Ayudamos a construir el entorno personal de aprendizaje de nuestros alumnos

Debemos asumir que gran parte de la información que maneje una persona para orientarse va a provenir de fuentes digitales y audiovisuales. Un Entorno Personal de Aprendizaje (en inglés: Personal Learning Environment, PLE) es el conjunto de elementos (recursos, actividades, fuentes de información) utilizados para la gestión del aprendizaje personal (Castañeda y Adell, 2013; Álvarez, 2012).







Somos residentes digitales con una identidad virtual y somos capaces de autogestionar nuestro aprendizaje de forma asidua en la red a través de herramientas, actividades y, sobre todo, conexiones. Eso constituye nuestro entorno personal de aprendizaje (Personal Learning Environment, PLE). Un PLE no es una caja de herramientas sino una manera de ver, un enfoque de lo que significa el aprendizaje en red; es decir, ser consciente sobre cómo poner en práctica nuestra competencia digital y nuestra competencia de aprender a aprender, con otros y de otros, construyendo nuestras redes personales de aprendizaje (Personal Learning Networks, PLN).





El PLE es ante todo una actitud, una forma de relacionarse y estar en la red para aprender y compartir.
"El concepto de PLE nace asociado a la necesidad de entender y determinar cómo se producen los aprendizajes en la Sociedad de la Información y cómo podemos ser más efectivos y autónomos en nuestros aprendizajes en red." (Juan Carlos Soroa, orientador, 25-1-2016)
"Una de las áreas tradicionales de la Orientación Educativa en España ha sido el apoyo a los procesos de enseñanza-aprendizaje. En este siglo XXI, con las nuevas formas y métodos de enseñar y de aprender, esta área de la Orientación se encuentra obligada a incluir el apoyo a la construcción y desarrollo de Entornos Personales y Organizacionales de Aprendizaje." (Juan Carlos Soroa, orientador, 11-2-2016)



Fuente del esquema: Alberto del Mazo, orientador


"Un Entorno Personal de Aprendizaje es ante todo personal. Es decir, debemos ofrecer a nuestro alumnado suficiente información y recursos para que pueda elegir aquellas herramientas y servicios con las que se sienta más cómodo. El PLE de nuestro alumnado debe crecer con él, adaptándose a los distintos cursos y ciclos que vaya cursando. Una de las mejores herramientas que le dejaremos a nuestro alumnado, una vez acabe su escolarización, es un PLE que le permita seguir aprendiendo a lo largo de toda su vida." (Juan Carlos Soroa, orientador, 25-1-2016)

Si entendemos las redes como una fuente de aprendizaje, los docentes también podemos convertirnos en proveedores de PLEs de nuestros alumnos, en "maestros artesanos" que ayuden en su investigación-acción en entornos virtuales. Algunas ideas disponibles en: Seis propuestas para el PLE del alumno (Óscar Boluda, 2014)

El PLE permite a cada estudiante fijar sus propios objetivos de aprendizaje, gestionar y autorregular lo que aprende, así como compartirlo con otros.

El proyecto de vida académica y profesional de cada alumno puede entenderse como su PLE vocacional. Cada alumno se interesará por contenidos relacionados con sus intereses académicos y profesionales y aprovechará los medios digitales para aprender y preguntar sobre ellos. 

Recomendamos dos libros de referencia en castellano sobre PLE's (además de buenos ¡son gratuitos!):

En este enlace de Scoop.it también te ofrecemos una selección de lecturas sobre Entornos Personales de Aprendizaje (PLE):
El PLE vocacional (u OrientaPLE) de nuestros alumnos estaría formado por el conjunto de temas de su interés (etiquetas semánticas) y por las herramientas y medios que utilizan para estar al día y aprender sobre ellas. 

Por ejemplo, una persona que quiere ser orientadora educativa lee y se forma continuamente sobre temas relacionados con la evaluación psicopedagógica, la acción tutorial, con la orientación familiar, con el asesoramiento en cuestiones de metodología y didáctica, con la oferta de estudios y profesiones… Esas serían las etiquetas semánticas o contenidos de nuestro PLE vocacional (en nuestro caso, ya PLE profesional, porque ya somos profesionales de la orientación).

En el caso de un alumno de Secundaria, Formación Profesional o Bachillerato, su PLE vocacional está aún en proceso, pero conviene “alimentarlo” con elementos como los del siguiente esquema.




Fuente de la imagen: Alberto del Mazo


1. ¿Qué vas a estudiar y dónde?
  • - 1a. Titulaciones y centros de estudio:
  • - 1b. Descripción de los estudios
  • - 1c. Conocimientos y competencias que se desarrollan en estos estudios.
  • - 1d. Planes de estudios (asignaturas, módulos que incluye…)
2. ¿Para quién es una buena opción?
  • -  2a. Aptitudes y características aconsejables para el estudiante de estos estudios.
  • -  2b. Asignaturas de ESO, Bachillerato o FP más relacionadas
  • -  2c. Acceso: notas de corte y aspectos específicos
3. ¿Hacia dónde?
  • -  3a. Salidas profesionales de estos estudios
  • -  3b. Estudios posteriores que se pueden realizar (grados, posgrados, FP…)
  • -  3c. Empleabilidad y perspectivas laborales
4. ¿Por qué? Encontrando mi lugar a través de lecturas, vídeos:
  • -  Lecturas: enlaces de internet en los que se habla de estos estudios, entrevistas a profesionales…
  • -  Comentarios que te pueden ayudar:
  • -  Vídeos en YouTube sobre estas titulaciones y profesiones.
  • -  Enlaces: a quién seguir en redes sociales, blogs, webs…
  • -  Libros, películas relacionadas…
De esta manera, convertimos su búsqueda de información en una especie de portafolio vocacional en el que el propio alumno, de manera activa, va completando lo que sabe sobre unos estudios o profesiones.

Nos vamos a salir de los estudios basados en evidencias científicas sobre orientación vocacional y vamos a utilizar, conscientemente, un concepto práctico para ayudar a los estudiantes a decidir sobre qué temas buscar información.

La palabra 'ikigai' tiene u origen está en dos vocablos japoneses 'ikiru' que significa vivir y 'kai', razón para ser. El “ikigai” sería esa razón poderosa para levantarte cada día, esa razón te apasiona. En un esquema, la razón de ser o ikigai estaría en el punto de intersección entre lo que amas, aquello en lo que eres bueno, por lo que te pagarían y lo que el mundo necesita.



Fuente de la imagen: Rincón de Psicología
Se trata de una traducción. El original en inglés parece ser este: Toronto Star Graphic

Si te dedicas a aquello que amas y se te da bien pero no recibes compensación económica ni reconocimiento social suficiente por tu esfuerzo, te podrás sentir satisfecho pero pensarás que tu trabajo es en cierto sentido inútil. Si en las mismas circunstancias sí recibes reconocimiento social pero no económico, sentirás placer y plenitud, pero tal vez tampoco puedas vivir de ello.
Llevado a nuestro día a día, la orientadora Rosa Ortega también realizó su propia traducción de este esquema, entendiendo "Ikigai" como "objetivo de trayectoria profesional"



Fuente de la imagen: Rosa Ortega

Otro orientador, Claudio Castilla usa un esquema más sencillo con sus alumnos para hablar de la "meta vocacional".



Fuente de la imagen: Claudio Castilla

El proyecto de vida profesional debe ser un proceso activo en el que ir tomando decisiones de manera intencional, responsable, sistemática, crítica, flexible, progresiva y anticipatoria. El resultado es un plan de acción basado en la reflexión consciente por parte del alumno, que depende a su vez del grado de madurez y autoconocimiento que tenga en cada momento y del conocimiento completo de todas las alternativas.

Nuestro papel como orientadores y orientadoras es acompañar en este proceso y ayudar a que nuestros “orientandos” construyan su propio proyecto de vida personal de la manera más completa posible. En esta tarea de asesoramiento, aportamos nuestro criterio profesional para construir a personalizar cada proyecto de vida. Para ello, nos servimos de herramientas variadas y, especialmente en la búsqueda de información, vamos pasando poco a poco del papel al formato digital, sin dejar de lado por ello la entrevista, el diálogo y una multitud de actividades.

El psicólogo social Ron Friedman, en un artículo de 2012, "Why Too Much Data Disables Your Decision Making", cita un estudio de varias universidades norteamericanas en el que se plantea que, paradójicamente, contar con una mayor información no asegura una toma de decisiones ni más ágil ni mejor.
"In a world where every click brings the promise of a discovery, we are all at risk of becoming addicts. The challenge lies in differentiating between questions worth exploring and questions best left unasked."
Lo que viene a decir, más o menos (la traducción no es literal): "En un mundo en el que cada click de ratón nos ofrece la promesa de un descubrimiento, todos tenemos el riego de hacernos adictos (a ver mucha información). El reto consiste en diferenciar entre las preguntas que merece la pena investigar y las que es mejor que sigan sin ser respondidas".

Nuestros estudiantes pueden encontrar en internet muchos sitios y guías en PDF sobre estudios y profesiones. Pero, ¿realmente es un material accesible y útil para los alumnos y alumnas? O dicho de forma más clara, ¿van a leer los estudiantes toda esa información? Como casi todas las preguntas cuantitativas, la respuesta más oportuna es cualitativa. No, tener acceso a mayor información no garantiza necesariamente una mejor decisión

Porque la toma de decisiones es un proceso en el que vamos accediendo progresivamente a información que, al modo piagetiano, asimilamos y/o acomodamos en nuestros esquemas sobre el mundo. Por tanto, como decíamos en la introducción a esta unidad, se trata de hacer accesible la información más precisa, actual, objetiva ... y - añadimos - en el momento oportuno del proceso de toma de decisiones.

Frente a las completas guías, inmensamente útiles para profesionales pero no para usuarios, defendemos los recursos que plantean la orientación académica y profesional (la orientación vocacional, la orientación para la carrera) como un proceso en el que los orientadores ayudan planteando a cada alumno y alumna nuevas preguntas, nuevos caminos dentro del itinerario personalizado del alumno.

Un buen ejemplo de recogida de información de manera progresiva por parte del alumno es el e-portfolio propuesto por el orientador Víctor Cuevas, quien plantea la orientación como un proceso con más preguntas que respuestas. Podéis consultar su blog, este artículo sobre el portafolio vocacional y una pequeña presentación como tutorial. Os dejamos con su  visión de la Orientación 2.0.:






Texto redactado por Alberto del Mazo 
como parte de los materiales para el curso 
impartido en el CEFIRE Educació Inclusiva.
Redactado entre enero y mayo de 2018.
Actualizado en enero de 2019



Bibliografía:

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